La hernia discal de James:el antes y el después de operar.

14 Abr

James es un simpático Bulldog francés de 6 años de edad que acudió con dolor en la zona torácica hace un año y medio. Tras varias exploraciones,diagnosticamos dolor cervical y se le realizó una resonancia magnética que demostró una compresión de la médula espinal a nivel del espacio intervertebral C3-C4 (entre las vértebras cervicales 3ª y 4ª) debida a una hernia discal.

La hernia discal de James.

La compresión medular de James entre las vértebras cervicales 3ª y 4ª.

 

En aquella ocasión James tenía sólo dolor y no mostraba ningún tipo de cojera.Decidimos darle tratamiento antiinflamatorio y analgésico y James mejoró rápidamente.
Esta situación muestra que cuando hay lesión pero el perro responde bien y rápidamente al tratamiento médico, no es imprescidible operar la hernia discal.

Sin embargo, al cabo de un año y medio, James acudió de nuevo debido a presentar incoordinación de movimientos en las extremidades anteriores. En el siguiente vídeo podéis ver cómo a James le costaba desplazarse, y de vez en cuando le fallaba la pata delantera izda.

En esta ocasión, el dolor no era manifiesto,aunque probablemente estuviera presente.Recomendamos intervenir ya que estos síntomas de incoordinación de movimientos son graves y pueden empeorar llegando a parálisis de las extremidades, incluso de las 4.

Esta incoordinación se debía a la compresión de la médula espinal y era urgente operar a James para que las lesiones no fueran irreversible. Su propietario confió en nosotros, que le recomendamos que quién efectuara la operación de hernia discal fuera el Dr. Josep Font, del Hospital Veterinari Canis de Girona.

Una vez allí, a James se le efectuó una nueva resonancia magnética que mostró que la zona a intervenir era el espacio intervertebral C4-C5. La hernia discal consiste en la invasión del espacio del canal medular por un disco intervertebral dañado, que experimenta lo que se llama protrusión.

Al cabo de unas horas de la operación, afortunadamente, James ya había mejorado mucho y era evidente que la evolución sería buena. Antes de la operación, es normal tener miedo de que el resultado no sea bueno; en el caso de las hernias discales cervicales, el éxito es de aproximadamente el 70%. En las hernias discales toraco-lumbares, el % de éxito es algo superior, alrededor del 80%.

A continuación podéis ver cómo anda James a los 3 meses de la operación de hernia discal cervical.

Para obtener estos buenos resultados, es muy importante operar a tiempo: es decir, operar mientras el perro todavía mantiene la sensibilidad profunda en la/s extremidad/es afectada/s.

¿Qué es la sensibilidad profunda?

Consiste en que la información dolorosa pueda llegar desde la pata hasta el cerebro por la médula espinal y el cerebro envíe la orden de mover la pata y esta orden llegue hasta los músculos de la pata y ésta se mueva. Si la médula espinal está muy dañada, la orden inicial no puede llegar al cerebro y no hay movimiento de la pata.

¿Cómo podemos evaluar si se mantiene la sensibilidad profunda?
Comprobando que todavía encoge la pata si hacemos fuerte presión (con una pinza llamada Mosquito) sobre la almohadilla plantar.

¿Qué ocurre si el perro ya no encoge la pata al presionar fuertemente?
Entonces el pronóstico de la operación empeora mucho. Todavía se puede operar, pero las probabilidades de éxito son bajas.

En el caso de James, la decisión de operar fue correcta y el resultado bueno; James es un perro que no anda perfectamente, pero ha esquivado un grave problema que si no se hubiese solucionado hubiese podido provocar su eutanasia.

Espero que os sea útil,

David Prandi Chevalier

3 comentarios to “La hernia discal de James:el antes y el después de operar.”

  1. Marcela 21 de octubre de 2013 a 6:19 PM #

    Buena información ese problema lo tiene mi gato.😦

  2. Mina 17 de septiembre de 2015 a 2:29 PM #

    Le han diagnosticado a mi perro lo mismo que a James😦 En la clínica veterinaria me han derivado a Survet http://www.urgenciesveterinaries.com para que le hagan la intervención quirúrgica. Leer historias así, que terminan bien me hace confiar y estar más tranquila.

    • David Prandi Chevalier 17 de septiembre de 2015 a 3:58 PM #

      Hola Carmen:
      Me alegro mucho de que la historia de James te tranquilice.
      Haces lo mejor para tu perro, muchos ánimos y toda la suerte.
      Gracias por tu comentario.

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