Enriquecimiento ambiental 5: el juego.

7 Ago

Siguiendo con los 6 puntos básicos del enriquecimiento ambiental (http://wp.me/p2cDmE-1kF, http://wp.me/p2cDmE-1n5, http://wp.me/p2cDmE-1n8 y http://wp.me/p2cDmE-1Ag) hoy hablaremos del juego.

El gato, por su condición de cazador, está preparado para estar despierto y atento, esto que dicen que los gatos duermen buena parte del día no es cierto.

El problema es, ¿está nuestro gato lo bastante despierto en casa?

Para poder tener un gato sano y evitar problemas como la obesidad y el estrés hemos de tener un gato despierto y entretenido y esto lo podemos conseguir mediante el juego.

El  gato puede jugar solo, con el dueño o con otros animales (perros, gatos…)

El juego solo.

Para que el gato juegue solo hemos de proporcionarle juguetes. Existen en el mercado ratones de juguete, pelotas, rascadores con ratones colgados,, juguetes móviles, punteros láser…

También podemos improvisar juguetes caseros: una bola de papel de plata, una pinza de la ropa… Eso sí debemos vigilar mucho con los hilos o lana ya que tienden a tragarse estos objetos y podrían tener consecuencias muy graves para su salud ( obstrucciones y/o perforaciones intestinales).

Es importante cambiarlos a menudo para que no los aburra.

El uso de catnip en spray puede ser útil para llamar la atención del gato.

Es muy importante premiar el uso de jugetes.

El juego con el dueño.

El gato es un cazador y juega a “cazar” y es frecuente que si no lo educamos bien el gato juegue  a cazarnos a nosotros y nos pueda morder o arañar.

Podemos jugar mediante jugetes y potenciar el uso de estos pero debemos evitar que el gato juege a mordernos o a arañarnos.

Esta conducta de morder y arañar las manos no debería permitirse.
Imagen de blogs.20minutos.es.

Nuevas tecnologías para jugar con el gato.
juegosparaipad.net

A continuación os adjunto un artículo extraído de blogs.20minutos.es que nos habla un poco de este tema:

Muchas personas suelen divertirse realizando juegos brutos con el gato. Juegan con sus manos, provocando al gato y haciéndolo rabiar, sobre todo si el gato es pequeño.

Por más que decimos que es contraproducente jugar con nuestras manos con el gato, la gente sigue haciéndolo, y esto genera problemas más adelante en el gato cuando es adulto. Es más importante de lo que parece.

Cuando el gato pasa del mes a los dos meses de edad, pasa por una fase de aprendizaje muy importante: el autocontrol y la intensidad de la mordida. Esto lo suelen aprender mediante juegos con sus hermanos y su madre, por eso es ideal que el gatito viva con su familia hasta los dos meses y medio de edad o con otros gatos que le enseñen. Si el gatito no pasa esa edad con su familia gatuna, y en cambio lo pasa con nosotros, debemos tener cuidado y procurar enseñárselo nosotros. Y estamos haciendo justo lo contrario. En esta fase, al jugar con el gato con las manos, le estamos enseñando dos cosas: que nuestro cuerpo es presa (no olvidemos que el gato es un animal cazador), y que puede morder y arañar todo lo que quiera (ya que siendo pequeño el gatito apenas hace daño). Se le provoca con nuestras manos y se le hace rabiar para que muerda más fuerte, que es justo lo contrario a lo que debe aprender. También se suele jugar a provocarle con los pies.

¿Qué ocurre cuando el gato es adulto? Que no tiene autocontrol ninguno. Suelen convertirse en gatos que muerden muy fuerte, que se abalanzan sobre nosotros de buenas a primeras y nos muerden (se lo has enseñado tú), que no tienen medida a la hora de morder ni controlan cuando es juego, se frustran. Luego la gente me llama diciéndome que tiene un gato agresivo, que apenas se deja tocar porque muerde, que le “ataca” mientras camina por los pasillos de casa, que está sentado tranquilamente y viene el gato y le muerde, y con dos preguntas ya llego al origen del problema, y es éste. Todos estos comportamientos inadecuados suelen estar derivados por un gran error nuestro a la hora de enseñarle, o porque le ha faltado este aprendizaje en la edad adecuada. Pero nunca es tarde.

Si por cualquier motivo el gatito no puede estar con otros gatos durante el mes a los dos meses de edad, nosotros podemos enseñarle, con unas pautas muy fáciles de realizar:

Por supuesto, jamás jugar con el gato con nuestras manos ni pies.

Provocar al gato a jugar con juguetes, sobre todo los de cuerda larga o caña de pescar, con los que el gato no pueda acceder a nuestras manos mientras jugamos con él. Un gato pequeño y hasta que es adulto necesita mucha actividad.

Si nos muerde, no debemos mover la mano (si la presa se mueve, él muerde más fuerte) y debemos chillar, demostrándole que nos está haciendo daño. Esto lo hacen sus hermanos gatitos cuando juegan entre ellos: uno muerde, el otro chilla, así el que está mordiendo para de morder y suelta a su hermano, así una y otra vez. Cuando nos suelte, debemos retirar la mano o el pie tranquilamente y desviar su atención a otro tipo de juego como los que hemos comentado antes. Este chillido sólo lo debemos realizar cuando se trata de un juego, jamás si un gato nos está agrediendo por otro motivo.

Hay que respetar el espacio vital del gato y no agobiarle cuando no quiere ser acariciado o cogido en brazos. Cuando demanda actividad, hay que dársela, cuando es el momento del descanso, entonces podremos acariciarle.

Sólo así conseguiremos que nuestro gato esté equilibrado, no le provoquemos problemas de comportamiento, que luego injustamente pagan ellos, pues estos gatos acaban abandonados o sacrificados, diciendo sus dueños que son “agresivos”.

El juego con otros animales: 

El gato bien socializado puede convivir con otros gatos o incluso con perros. De hecho uno de los mejores compañeros de juego para un gato es un perro.

El momento ideal para que un gato pueda socializarse con un perro es que el contacto tenga lugar antes de los 6 meses en el gato y antes de los 12 en el perro.

El gato juega a cazar y es normal que sus juegos acaben mal y oigamos algún chillido o llorido y que el juego pare.

Esto es normal siempre y cuando no haya heridas ni sangre.

El gato siempre debe tener una salida a su disposición, es decir, no encontrarse acorralado por su compañero de juegos.

Nunca debemos intervenir directamente en su juego, pues podríamos tomar daño.

Pues ahora podéis probar juguetes nuevos y estimular a vuestro gato a moverse más!

Iris Pérez.

Anuncios

2 comentarios to “Enriquecimiento ambiental 5: el juego.”

  1. David Prandi Chevalier 8 de agosto de 2013 a 6:51 PM #

    Lo encuentro muy útil: me ha gustado mucho que incluyas porqué y cómo enseñarle al gato a no morder ni a considerar las manos como presas.

    • irisperezgarcia 9 de agosto de 2013 a 9:05 AM #

      Gracias David, espero que sea útil a más gente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: