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El caso de Xino: un gato abandonado con problemas en el hígado.

11 Jul

Xino es un gato europeo atigrado que fue rescatado el pasado 14 de junio en una calle de Santa Coloma por Bea, una colaboradora de la asociación Degats.

Xino, muy delgado y con las mucosas muy amarillentas.

Bea vió que el gato no estaba bien, que le pasaba algo y estuvo 4 días intentando encontrar algún tipo de ayuda para poder pagar una visita veterinaria sin ningún éxito.

Xino, extremadamente delgado pero con la apariencia de haber sido un gato gordo.

Finalmente haciendo difusión mediante la asociación Degats encontró financiación de gente que colaboró economicamente de forma altruitsta y Xino fue atendido en nuestro centro veterinario el día 18 de junio.

Al llegar  pudimos comprobar que Xino llevaba microchip pero llamamos al archivo de indentificación de animales y , todavía hoy, no han podido localizar a sus dueños.

En estos casos, si pasados  20 días no aparecen los dueños la asociación Degats puede hacer los tramites pertinentes para quedarse con el gato.

Xino estaba totalmente deshidratado, muy débil y con las mucosas y la piel de un color amarillo intenso. Realizamos un chequeo completo y vimos una alteración en las enzimas hepáticas, el potasio muy bajo y decidimos hospitalizarlo con suero y realizar una ecografía abdominal.

Xino, en consulta, muy débil.

Los resultados de las analíticas y la ecografía abdominal nos hicieron sospechar de una lipidosis hepática.

La lipidosis hepática es una enfermedad en la que se produce una infiltración grasa del hígado que le causa un daño extenso y provoca que este no funcione correctamente.

Se produce cuando el gato deja de comer por alguna razón.  Esto provoca un cambio en su  metabolismo y se libera grasa del tejido a la sangre y esta grasa se acumula en el hígado.
Los gatos con sobrepeso que dejan de comer son los que presentan un riesgo mayor de desarrollarla, y con frecuencia existen factores de estrés que inician la enfermedad (en el caso de Xino, el abandono) o  otras enfermedades concurrentes.
La enfermedad debe sospecharse en todo gato con sobrepeso que deja de comer y se pone enfermo.

Se puede confirmar con una aspiración con aguja fina del hígado (introduciendo una pequeña aguja y extrayendo unas pocas
células) la cual nos mostrará muchas células grasas dentro del órgano.

El problema está que si se confirma el diagnóstico (como en el caso de Xino) no podemos saber si la lipidosis es primaria, es decir, hay algún factor externo que la ha ocasionado, o, si es una lipidosis secundaria, es decir, hay alguna otra enfermedad que ha provocado que el gato dejara de comer.  En estos casos lo que se debería realizar siempre es una biopsia hepática, para saber exactament qué ocurre en el hígado. En el caso de Xino nos encontramos con graves limitaciones económicas y decidimos tratarlo como una lipidosis.

La lipidosis hepática es una enfermedad muy grave y muchos gatos mueren si no se instaura un tratamiento
temprano. El tratamiento más importante de la enfermedad es el administrar una correcta nutrición. Para ello se
necesita colocar un tubo de alimentación. Existen varias posibilidades como el nasogástrico, el de esofagostomía, faringostomía…

A Xino le colocamos un tubo de faringostomía y el día 21 de junio se fue a casa de Bea para que pudiera irlo alimentando y medicándolo con protectores hepáticos, antieméticos y antibióticos.

Xino, con el tubo de faringostomía.

Los primeros días Xino estaba muy débil y no se movía ni para utilizar la arena.

La segunda semana Xino empezó a moverse un poco más y ha utilzar la arena pero vomitaba varias veces cuando comía (mediante la sonda) hasta que un día se quitó el tubo y tuvímos que volverlo a dormir y cambiar el tubo de faringostomía.

Xino, con el tubo de faringostomía y su comida.
Para administrar a través del tubo utilizamos unso sobres especiales de royal canin o latas hills’s a/d diluidas con agua.

Ahora, unas tres semanas después, Xino empieza a estar más animado, vomita menos, se mueve más y ha empezado a comer un poquito por si solo.

Xino comiendo:


http://youtu.be/GcN9mnMyYpE

http://youtu.be/11FX45cwJLI

Xino es una muestra de lo que le puede ocurrir a un gato de casa cuando es abandonado en la calle.

Gracias a Bea, que ha difundido el caso y buscado financiación voluntaria a través de su asociación y las redes sociales, Xino ha tenido la  oportunidad de tirar adelante.

Espero que en pocos días se recupere del todo después del esfuerzo emocional y económico realizado por Bea.

Iris Pérez.

Los problemas de hígado en el gato: a propósito del caso de Calle.

22 Ago

Calle, decaída y con un collar isabelino para que no se quite el tubo de faringostomía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La mejor expresión que puede poner Calle en sus circunstancias…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Calle y al fondo, su propietaria Patricia, a la que debe sus esfuerzos para salvarla.

La gatita de la que os hablaré en este post se llama Calle. Durante unos años, ha padecido un sobrepeso importante.

El sobrepeso es un problema importante y frecuente en nuestros gatos domésticos. Hasta hace unos 20 años, los gatos americanos eran los gatos gordos. Ahora, esta situación se ha trasladado a Europa.

Es fundamental comprender que el gato, como especie,  tolera mal el exceso de peso, ya que no es necesario alcanzar la obesidad para que desarrolle problemas graves de salud.

En efecto, el gato con sobrepeso (obesidad sería sobrepasar un 20% o más el peso normal) acumula grasa en distintas partes de su cuerpo, pero ello es especialmente grave para el hígado.

El hígado que acumula grasa (proceso de Lipidosis hepática) debido al sobrepeso puede acabar fallando. Entonces el gato deja bruscamente de comer o come muy poco, puede vomitar y adelgaza.

Esto puede suceder al cabo de años de padecer sobrepeso. Pero acaba sucediendo en muchos gatos: necesitan entonces un tubo de alimentación (tubo de faringostomía) y ser hospitalizados.

El 80% de estos gatos se recuperan, pero el coste económico es elevado y la curación no es segura.

En el  caso de Calle, su propietaria Patricia nos la trajo hace unos días ya que había observado que durante el último mes, Calle había perdido mucho peso (unos 2 kg) y casi no comía.

Observamos que Calle estaba algo deshidratada y le extrajimos sangre para comprobar cómo funcionaban su riñón y su hígado. Su riñón estaba bien pero los análisis revelaron un problema hepático. Según los resultados, había una dificultad para eliminar la bilis producida en el hígado debido a una alteración de los conductos biliares que atraviesan el hígado y desembocan en el intestino.

Esta alteración de los conductos biliares puede ser debida a una inflamación (colangitis) .

Para determinar la causa de esta inflamación, es conveniente realizar biopsias de hígado ya que la inflamación puede proceder de una infección o de una inflamación producida por linfocitos.

Es importante saber si hay infección o inflamación por linfocitos ya que si hay infección el tratamiento fundamental serán los antibióticos y en caso de inflamación por linfocitos habrá que administrar corticoides a dosis elevadas.

Si tratamos con antibióticos y el problema  requiere corticoides, no solucionaremos la colangitis.

Si tratamos con corticoides y la causa es una infección , bajaremos las defensas del animal y la infección se disparará.

Por ello la biopsia de hígado es fundamental para un diagnóstico correcto y un tratamiento acertado.

A continuación podéis ver cómo procedimos a efectuar la biopsia de hígado de Calle:

La gata Calle en quirófano, anestesiada y con el campo operatorio en que se ha colocado povidona yodada.

Conectada al aparato de anestesia, al monitor quirúrgico y Victoria a punto de abrir los guantes estériles.

Apertura de la pared abdominal (laparotomía media) para acceder a la cavidad abdominal.

Visualización de un lóbulo hepático a partir del cual se va a obtener una biopsia.

Sutura del hígado que secciona a la vez el tejido hepático para la obtención de la biopsia.

Tubos con formol al 10% que contienen las distintas biopsias obtenidas: Ganglio mesentérico, hígado, intestino delgado, páncreas.

Mientras esperamos el resultado de las biopsias,  Calle lleva colocado un tubo de faringostomía que permite alimentarla con pequeña cantidad de alimento y de modo frecuente.

Esto es muy importante ya que si un gato anoréxico no come durante varios días, su organismo empieza a utilizar sus reservas de grasa para obtener energía. Entonces, esta grasa de otras zonas del cuerpo también contribuye a la acúmulo de grasa en el hígado, agravando el proceso.

Además, toma un estimulante de la eliminación de la bilis por los conductos biliares; es el Ursochol (ácido ursodeoxicólico).

Cuando conozcamos los resultados de la biopsia de Calle, tendremos nueva información para ajustar su tratamiento.

De momento, está alimentada e hidratada, con lo cual su hígado no empeora. Y también le administramos antibiótico por si hay infección en el tracto biliar.

Muchos ánimos a Calle y su dueña Patricia!

Y enhorabuena a Patricia por ser una fantástica propietaria que comprende la utilidad de las biopsias para poder curar a su gatita.

Espero que os sea útil,

Si tienes alguna pregunta relativa a este caso, nos la puedes dirigir a través de un comentario que te prometemos contestar!

David Prandi Chevalier

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