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Averiguamos porqué tiene Duna un ojo rojo.

27 Ago

Ayer acudió a nuestro centro la propietaria de Duna porque hace tiempo que ha notado que se le enrojece el ojo derecho. Le aplica suero para aliviarla, pero el enrojecimiento, con altibajos, continúa.

Duna

Duna

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El ojo derecho de Duna, enrojecido.

El ojo izquierdo de Duna, normal.

El ojo izquierdo de Duna, normal.

Es corriente que una situación de “ojo rojo” se atribuya a conjuntivitis, incluso en medicina humana. Yo personalmente halucino cuando veo por la tele un anuncio de un colirio para aliviar el ojo rojo en personas. Es un colirio que hace contraerse los vasos sanguineos superficiales, y así, milagrosamente, el ojo recupera su color normal. Pero sin que sepamos qué le pasa realmente al ojo, con lo cual si el proceso fuera grave estaríamos perdiendo un tiempo precioso…

El síndrome de “ojo rojo” puede deberse a numerosas causas, y para saber cuál de ellas lo provoca en un perro existe un protocolo sencillo y eficaz. Consiste en hacer una serie de pruebas, siempre en el mismo orden, sin saltarse ninguna de ellas.

En primer lugar, comprobaremos si el enrojecimiento se debe a sequedad del ojo; en efecto, cuando la producción de lágrimas es insuficiente, la sequedad de la córnea produce su irritación, incluso duele.

La secreción lagrimal se puede cuantificar mediante el Test de Schirmer: consiste en colocar una tira absorbente en el ángulo córnea-conjuntiva y valorar cuánto tramo de tira se humedece en 1 minuto. Siempre he pensado que debe ser molesto que te coloquen un cuerpo extraño así sobre el ojo, pero desde que me hicieron la prueba a mí mismo ví que, sorpresivamente, no duele.

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Paquete que contiene las tiras absorbentes para efectuar el test de Schirmer en perros y gatos.

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Tira test de Schirmer en el ojo derecho de Duna.

Tira test de Schirmer en el ojo derecho de Duna.

Secreción lagrimal

Ambas tiras de Schirmer se han humedecido en un tramo largo (más de 15 mm) lo cual indica que la secreción lagrimal de Duna es correcta.

Si la secreción lagrimal es normal, se humedecen más de 15 mm en 1 mn.

Si la secreción lagrimal es de 10 a 14 mm, hay insuficiente secreción pero el ojo lo tolera bastante bien.

Si la secreción lagrimal es de 5 a 10 mm, el ojo sufre, aparecen legañas espesas (por falta de su componente acuoso).

Si la secreción lagrimal es menor de 5 mm en 1 mn, la situación es grave: la córnea se seca (queratitis seca) y aparecen úlceras de córnea dolorosas y peligrosas, con peligro de perforación.

En el caso de Duna, no hay sequedad ocular como causa del enrojecimiento.

Pasamos entonces a la segunda prueba: el Test de la Fenilefrina.

Consiste en aplicar en cada ojo una gota de colirio a base de Fenilefrina. También hay que esperar 1 minuto y al cabo de este tiempo valoramos si la conjuntiva permanece enrojecida o el enrojecimiento ha desaparecido.

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Colirio de Feniefrina.

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Test de Fenilefrina en el ojo derecho de Duna.

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el ojo izquierdo de Duna se aclara mucho tras el colirio de Fenilefrina.

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Test Fenilefrina en el ojo derecho de Duna: este ojo, inicialmente rojo, se aclara mucho.
Ello indica que no hay inflamación en capas profundas del ojo.

En el caso de Duna, al cabo de 1 minuto el ojo derecho que estaba rojo recupera su aspecto normal: esto permite decir que NO hay inflamación en el interior del ojo (llamada uveitis). Es importante saber si el enrojecimiento es por conjuntivitis (externa) o por uveitis (interna). En caso de no desaparecer el enrojecimiento con fenilefrina, pueden haber inflamación dentro del ojo e incluso glaucoma (aumento de la presión intraocular).

En tercer lugar, aplicamos sobre cada ojo una gota de Fluoresceína: es el Test de la Fluoresceína.

Aplicamos una gota de Fenilefrina en cada ojo de Duna.

Aplicamos una gota de Fenilefrina en cada ojo de Duna.

El colirio adquiere un color verdoso y hemos de lavar con suero para ver si se adhiere o no a la córnea.

El colirio adquiere un color verdoso y hemos de lavar con suero para ver si se adhiere o no a la córnea.

La fluoresceína es un colorante, inicialmente naranja (cuando está en el frasco). Al contactar con el ojo se vuelve verde, y este colorante verde se adhiere a la córnea si ésta está ulcerada, es decir, si le falta alguna de sus capas.

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El ojo incialmente rojo de Duna, tras lavarlo con suero, no retiene el colorante llamado Fluoresceína: esto muestra que no hay lesión corneal importante.

En el caso de Duna, por suerte para ella, no hay lesión corneal y el colorante, tras lavar con suero fisiológico, es eliminado totalmente de la córnea. Las úlceras corneales son una causa frecuente de enrojecimiento ocular y de dolor, y si se profundizan hay un riesgo evidente de perforación de la córnea. También hay que tener en cuenta que el colorante se adhiere a la córnea si falta alguna de sus capas, pero que cuando sólo queda una capa (el endotelio, la más profunda), ya no se retiene colorante. Esto debe tenerlo en cuenta el veterinario.

El Test de Fluoresceína también nos sirve para comprobar si las lágrimas producidas en el ojo van a parar a la trufa del perro y la humedecen. En efecto, existen unos conductos lagrimales que van desde el ojo hasta el extremo de la nariz.

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El colorante Fluoresceína alcanza rápidámente el orificio nasal izquierdo pero no así el orificio nasal derecho: esto indica un mal drenaje lagrimal en el lado derecho.

En el caso de Duna, el orificio nasal izquierdo se tiñe de Fluoresceína y aparece verdoso, mientras que el orificio derecho no se tiñe, incluso esperando 10 minutos. Esto indica que Duna sufre un problema de mal drenaje lagrimal. 

Al no bajar correctamente las lágrimas por los lagrimales, se acumulan en el ojo y favorecen la infección. Duna padece una conjuntivitis por mal drenaje lagrimal, y es conveniente resolverlo porque esta infección puede tarde o temprano atacar la córnea y producir úlceras de córnea, dolorosas y que pueden llegar a perforarse, incluso en pocos días.

Otros puntos a verificar en caso de ojo rojo son:

– comprobar con el oftalmoscopio que no hay pestañas que crecen fuera de su lugar habitual y “rascan” la córnea.

– comprobar que no hay una posición anormal de los párpados.

– si el test de fenilefrina no aclara el ojo, medir la presión intraocular.

En definitiva, es conveniente saber que un “ojo rojo” puede ser un problema leve pero también un problema grave, y que unas sencillas pruebas nos permiten averiguarlo.

Espero que os sea útil,

David Prandi Chevalier

Cómo aplicar correctamente una crema o colirio ocular a un perro o gato.

14 Feb

Gatitos con virus respiratorios y conjuntivitis.

Hola! Muchas veces los veterinarios recetamos colirios o pomadas para problemas oculares.

Otra imagen del ojo de Muffin.

Úlcera corneal en un carlino que requerirá tratamiento tópico en gotas.

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Ojo seco por queratoconjuntivitis seca. Requerirá tratamiento tópico con gotas y pomadas oculares.

Muchas veces no pensamos que, lo que para nosotros no tiene complicación, puede ser un problema para el propietario del animal.

Otro ejemplo: gatitos con virus respiratorios que requerirán tratamiento ocular tópico.

Os quiero explicar un poco cómo debemos tratar a un ojo y cómo debemos colocar gotas o pomadas a un animal, eso sí, siempre bajo receta de un veterinario.

Para empezar lo que debemos hacer es limpiar bien el ojo.

Para hacerlo es necesario usar una gasa humedecida con suero fisiológico (lo podemos comprar en cualquier farmacia). Con ella hemos de eliminar el exceso de legaña frotando suavemente.

Limpieza con una gasa humedecida con suero fisiológico.
Imagen de mundoanimalia.com.

Si hemos de aplicar un colirio con una gota es suficiente, pues el ojo de nuestro perro o gato es capaz de absorber cierta cantidad de líquido pero más no.

Para poner una gota hemos de abrir delicadamente los párpados con dos dedos, vigilando de no poner los dedos en el interior del ojo y aplicar la gota.

Si el colirio es en pomada procederemos de la misma forma, pero la cantidad de pomada va a ser la del tamaño de un grano de arroz.

En el siguiente vídeo os muestro como limpiar con una gasa con suero un ojo y aplicar un colirio. Ha colaborado Medio, uno de los gatos de la clínica, el pobre se ha resistido un poco pero ha servido de modelo.

Espero que os sea útil.

Hasta pronto!

Iris Pérez.

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