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La eutanasia y el caso de Mister: una decisión difícil

2 Nov

Hola! Hace poco os hablaba de Mister (http://wp.me/p2cDmE-1MZ) un gato de 16 años diagnosticado de hipertiroidismo, enfermedad intestinal inflamatoria y recientemente de un carcinoma mandibular con metástasis pulmonar.

Os expliqué que el tumor de Mister tenía un alto grado de malignidad y el pronóstico era muy malo todo y intentar una quimioterapia paliativa (con una repuesta muy baja).

Pues bien, hace unos días el estado de Mister empeoró muchísimo, dejó de comer, el nódulo mandibular había aumentado mucho de tamaño ocasionando problemas en la deglución y Mister empezó a repirar más rápido de lo normal ( taquipnea) debido a sus metástaisis pulmonares.

Frente a esta situación, al mal pronóstico, a la edad y el estado del animal decidimos junto con su dueño que era el momento de poner fin a su sufrimiento.

La eutanasia es un acto médico complejo dónde entran en juego la ética y la moral de cada uno y todo se mezcla con los sentimientos.

La decisión de cuando hacerlo debe ser  exclusiva de los propietarios del animal, el veterinario esta para ayudar en las decisiones y orientar a los propietarios en el difícil momento.  El veterinario nunca debe decidir por sí solo.  El veterinario es el profesional que nos puede o debe aconsejar sobre este tema.  También es la única persona que puede realizar el acto.

Nosotros, como profesionales, sabemos que debe hacerse en la mayor intimidad posible. El propietario puede decidir si quiere estar o no durante todo el proceso y, de querer estar, le explicamos los pasos que haremos para que en todo momento sepa qué está pasando.

Sabemos también que la muerte de nuestro animal requiere pasar un duelo y que es un momento muy duro por el propietario: por la pérdida de su animal y por el saber si la decisión tomada es la correcta.

Si os estáis planteando este proceso por el motivo que sea, consultad con vuestro veterinario de confianza, él os orientará y os aconsejará!

Iris Pérez.

Clínica Veterinaria Betulia.

La eutanasia: cuando llega el final.

15 Jun

Quiero hablar sobre un tema que es dífícil pero que es bastante común en el mundo de los animales de compañía, la eutanasia.  Esta palabra deriva del griego y significa muerte buena, y eso es realmente lo que se hace, procurar un sacrificio humanitario, sin dolor y sin miedo.

La primera cosa importante que se nos plantea es cuando realizar o practicar la eutanasia.  Lo decisión de cuando hacerlo debe ser  exclusiva de los propietarios del animal, el veterinario esta para ayudar en las decisiones y orientar a los propietarios en el difícil momento.  Pero nunca debe decidir el veterinario por sí solo.  El veterinario es el profesional que nos puede o debe aconsejar sobre este tema.  También es la única persona que puede realizar el acto.

foto de amusingplanet.com

Los casos en que se nos plantea realizar la eutanasia son muy variados.   Un ejemplo es después de un grave traumatismo,  donde a veces es más fácil decidir, ya que el sufrimiento es evidente, por ejemplo el animal se queda en coma, paralítico. etc….  Otros casos son enfermedades terminales (cancer, enfermedades crónicas graves…), enfermedades degenerativas, vejez avanzada, agresividad…  Es en estos casos cuando es más difícil tomar una decisión, ya que el deterioro del animal es más lento y es frecuente que se dude en decidir el momento óptimo para realizar la eutanasia.

 

 

 

Hay algunos aspectos que nos pueden ayudar en ver cuando es el momento.  Por ejemplo uno es si el animal esta comiendo con normalidad, un animal que come bien es un animal con vitalidad.  Otro ejemplo es ver si el animal esta cómodo, o sea que no sufre dolores importantes, temblores, etc.. También es importante ver si el animal disfruta de una vida “normal” con su familia, puede ser que no haga las mismas cosas que hacia cuando era mas joven, pero si que tiene que haber un mínimo de interacción con sus dueños.

 

 

Como se practica la eutanasia es de suma importancia.  Con esto me refiero a todo el proceso, desde que el animal llega a la clínica hasta el final.  El propietario debe decidir si quiere estar presente en el momento de realizarla o no, es una decisión personal, nunca debe forzarse por parte del profesional para que se este o no presente.

Lo que yo aconsejo es realizar todos los pagos antes de realizar el procedimiento, ya que es mucho mas molesto hacerlo después.  Mientrastanto el veterinario puede colocar al animal un catéter intravenoso , ya que este es el proceso mas molesto para el animal.  Luego se deja estar a el propietario o propietarios  todo el tiempo que necesiten para estar con el animal y despedirse.

El proceso en si es bastante rápido, ya que primero se inyecta una solución intravenosa que seda al animal.  Después se inyecta lo que suele ser un barbitúrico en concentraciones muy elevadas, esto hace que sea rápido e indoloro.   Algo que se puede proponer al dueño, es quedarse por ejemplo con un mechón de pelo, el collar…. para tener un recuerdo.

 

 

Es inevitable sentir mucho dolor y tristeza después de la pérdida de nuestra mascota.  Tenemos que pasar un duelo, igualmente como se pasa cuando se pierde a una persona querida, ya que nuestras mascotas son eso, son seres queridos.  Creo que no hay que avergonzarse por llorar o tener duelo por la pérdida de nuestro animal, ya que hemos perdido a una parte de nuestra familia.  También hay que darse cuenta que la muerte es el final natural de la vida y que siempre recordaremos a nuestro compañero.

 

Pedro Carracedo

El microchip: un arma muy importante.

31 May

El microchip es un elemento de vital importancia para la clínica veterinaria, y también para las mascotas y sus propietarios.

Microchip comparado con un grano arroz.

Se trata de un pequeñísimo dispositivo que lo ponemos debajo de la piel de nuestras mascotas (normalmente en la zona del cuello izquierdo por consenso).  El microchip se implanta  mediante una aguja hipodérmica, no duele y no produce ningún tipo de reacción porque es hipoalergénico.

Aplicación del microchip.

El sistema de funcionamiento es bastante simple.  Consiste en que el microchip contiene un mecanismo de memoria donde almacena un número.  Normalmente este número contiene una serie de dígitos, que según el fabricante del dispositivo,  sera mas largo o menos largo, el tipo de microchip que ponemos en nuestra clínica consta de un número de 15 dígitos.

Ejemplo de número de chip.

Este número se caracteriza por ser único.  O sea cuando ponemos un microchip a un animal, le ponemos una información única, no tiene duplicidad.

Posteriormente a aplicar el microchip, se procede a rellenar un formulario con los datos del propietario del animal (dirección, nombre, DNI etc….), los datos del veterinario que aplica el microchip, el número de éste y los datos del animal.

Documento de identificación.

Este informe debidamente cumplimentado, se envía a la autoridad competente ( en nuestro caso el Colegio de Veterinarios de Barcelona), que se encarga de tener un banco de datos donde están todos los animales con chip y sus datos bien clasificados.

Otro aspecto fundamental en todo esto, es como leer el microchip.  Para esto disponemos de lectores especiales que lo que hacen es detectar el microchip y nos da la lectura del número.

Dos tipos de lectores de microchip.

De esta manera si detectamos un perro perdido, robado…. pasamos el lector y si sale un número es que hay chip.  Después con el número podemos acudir al banco de datos pertinente y saber los datos del propietario.

Lectura de microchip.

Numero detectado al leer el microchip.

Desde 1995 es obligatorio identificar a todos los perros y gatos con microchip.  La policía, ayuntamientos, perreras, etc.  disponen de lectores de microchip para comprobar la identidad de los animales.  Se puede multar a los propietarios que no pongan el microchip a su mascota, si paseando con ellos nos paran y ven que no lo tiene puesto.

Para finalizar quiero contar una anécdota, que ejemplifica muy bien la necesidad de que todas nuestras mascotas sean identificadas con el microchip y las ventajas que ello conlleva.  Se trata de un perro de raza Shih-Tzu que llegó a nuestra clínica en muy mal estado: delgadísimo, sucio, triste….., se lo habían encontrado unos niños vagando por las calles.

Le pasamos el lector de microchip y resultó tenerlo.  Anotamos el número y descubrimos posteriormente que el microchip era de Bélgica.  Nos pusimos en contacto con la autoridad veterinaria de este país y nos dieron los datos de sus propietarios.  Descubrimos finalmente que el perro era de una pareja de jubilados belgas, que les habían robado el perro y demás cosas de una auto caravana en la frontera de España con Francia.  El reencuentro fue muy emotivo, ya que los propietarios hacía unos dos meses que les habían robado a su mascota.

Si este perro no hubiera llevado microchip hubiera sido imposible este final feliz.

Si tenéis dudas sobre este tema, no dudéis en preguntar.

Pedro Carracedo.

Tito Rosset: Sigue la lucha.

15 May

Después de un tiempo de pruebas diagnósticas y tratamientos varios, hemos visto que Tito Rosset no ha mejorado y aun mas importante, no hemos establecido un diagnóstico certero.

Aquí vemos a Tito que sigue activo .

Su tratamiento ha seguido siendo antibióticos y anti inflamatorios a la espera de un diagnóstico final.  Pues bien hasta este punto, la única manera de tener un diagnóstico certero del origen de los problemas de Tito, es realizar una toracotomía exploratoria.  Se trata de abrir mediante  cirugía su cavidad torácica, para explorar lo que vemos y analizar mediante biopsias los tejidos enfermos.

Ilustración de cavidad torácica en el gato.

Esta intervención supone un gran riesgo para la vida de Tito Rosset, ya que debido a su enfermedad crónica, Tito esta muy delgado y su respiración aun siendo suficiente no es muy buena.  Esto hace realmente muy difícil someter a Tito Rosset a una anestesia general durante largo tiempo.

Aquí vemos a Tito en su cesta, ansioso por volver a su casa.

De todas maneras, y llegados a este punto, la causa mas probable de la enfermedad de Tito es un tumor, y seguramente maligno.  Hemos llegado a  esta conclusión descartando las demás enfermedades.

A partir de ahora el tratamiento consistirá en proveerle la mejor calidad de vida posible a Tito.  Le realizamos chequeos periódicos y si respira muy mal se le drena el máximo de liquido del tórax posible.  Ahora mismo estamos en una de esas situaciones donde es difícil decidir que hacer.  Las decisiones tenemos que tomarlas entre todas las partes afectadas, o sea entre los propietarios, que son quienes conviven cada día con Tito y ven realmente como esta en el día a día. Y los veterinarios como apoyo médico y a veces en estas situaciones también como apoyo moral.

Os seguiremos contando la historia de Tito, que esperemos sea aún larga y feliz.

Pedro Carracedo

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