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Lola una perrita con un exceso de leche.

11 Mar

Lola es una pinscher de 5 años que vino de urgencias hace unos días.

Sus dueños se la encontraron muy decaída, con temblores y espasmos musculares, debilidad generalizada y dificultad respiratoria.  Lola estaba amamantando a 4 cachorros de un mes y por la simptomatología sospechamos de una eclamsia o hipocalcemia.

La hipocalcemia o eclamsia es una bajada del calcio sanguíneo.

Produce temblores, nerviosismo, debilidad, convulsiones,  rigidez, espasmos…

Es habitual en perras durante la gestación (demandas elvadas de calcio para la osificación de los fetos) y durante la lactación, sobretodo en razas pequeñas con camadas numerosas.

La producción de leche para los cachorros requiera altas demandas de calcio. A veces, como el caso de Lola, estas demandas son superiores al calcio ingerido del organismo y se produce esta deficiencia de calcio.

El tratamiento consiste en la administración intravenosa de gluconato cálcico. La respuesta es muy rápida, Lola ha repondido perfectamente  pero ahora deberá tomar calcio oral y deberemos ayudarla con los cachorros alimentándolos con biberón.

Los cachorros no deben mamar de la perra afectada durante las veinticuatro horas posteriores al ataque de eclampsia.

Por suerte sus dueños ha detectado el problema a tiempo, de no ser así hubiera podido tener consecuencias fatales para Lola.

Ahora Lola tiene otro problema: cómo le han quitado a sus cachorros su cuerpo continúa fabricando leche pero como no hay cachorros “mamando” sus mamas tienen este aspecto:

Lola dos días después del episodio de hipocalcemia.

¿Qué puede ocurrir?

El hecho de tener leche y no haber cachorros que la consuman puede provocar inflamaciones e infecciones en las mamas por el acúmulo de leche.

El tratamiento consiste en inhibidores de la prolactina via oral que se administran durante 6 días.

Hemos pautado la medicación a Lola y hemos de esperar que acabe el tratamiento para ver si se ha parado la lactación.

Iris Pérez.

Pseudogestación en la perra y su tratamiento: el caso de Chanel.

17 Ago

En un post anterior, mi compañera Iris Pérez os explicó la historia de Chanel, una perrita Yorkshire Terrier de  6  años que estaba gestante.

http://wp.me/p2cDmE-yF

4 días más tarde, volvió porque había  empezado a  parir  hacía unas horas y todavía no había salido ningún cachorro. Sin embargo, había eliminado 2 bolsas y líquido verdoso.

Victoria le palpó el canal vaginal y observó que podía tocar con la punta de los dedos las patitas de un cachorro. Este cachorro mal colocado no conseguía pasar e impedía salir a los demás. Sabíamos que habían 4 cachorros ya que unos días antes habíamos efectuado una radiografía de gestación.

A continuación, Victoria comprobó con el ecógrafo la vitalidad de los fetos: sus corazones ya no latían. Había pasado demasiado tiempo desde el inicio del parto…

Tuvo entonces que realizar una operación para salvar a la madre: quitarle ovarios y matriz (útero) , llamada ovariohisterectomía.

Al cabo de 2 días, Chanel estaba bien pero su propietaria la trajo porque le extrañaba que escarbara su cuna , como rascándola, muy a menudo. Chanel estaba triste y buscaba muñecos, pequeños objetos y los llevaba a esta cuna..

Además, la exploración física mostró como podéis ver en el vídeo la hinchazón de las mamas y la presencia de leche.

Estábamos ante síntomas de Pseudogestación o “parto psicológico”, que se dan cuando el nivel sanguíneo de progesterona (hormona producida por el ovario) cae bruscamente. En la perra, tras el celo, el nivel de progesterona sube y se mantiene elevado durante unos 2 meses (la duración normal de la gestación) ; cuando baja, se desencadena la secreción de prolactina (que promueve la secreción de leche).

El “problema” es que este mecanismo se produce tanto si hay gestación como si no. Por lo tanto, es normal que las perras puedan presentar síntomas de pseudogestación al bajar la producción de progesterona, haya o no haya gestación.

Además del comportamiento antes comentado (rascar el nido, buscar objetos que “hagan de cachorros”) las perras presentan ansiedad, pueden gemir, llorar, y perder el apetito.

Para evitar la posible infección de las mamas debido al acúmulo de leche y también para corregir las alteraciones del comportamiento, utilizamos un medicamento, la cabergolina, que inhibe la secreción de prolactina.

Es muy conveniente administrarla en los siguientes casos: separación de las crías inmediatamente después del parto, destete precoz, muerte fetal al final de la gestación, lactación tras una ovariohisterectomía.

Hoy le hemos recetado Galastop a Chanel, y dentro de 4 días comprobaremos

Lástima que no pudiésemos salvar a los 4 cachorros…

Antes de acabar, comentar un Mito que dice: “Si la haces criar , ya no tendrá más partos psicológicos”. Ahora ya sabéis que la pseudogestación es consecuencia del ciclo hormonal normal de la perra, no de una necesidad de ser madre. Es un asunto químico, no psicológico.

En perras que presentan frecuentes pseudogestaciones, la solución es la esterilización. Al quedar interrumpido el ciclo sexual, no hay oportunidad para una bajada de progesterona…

Espero que os sea útil,

David Prandi Chevalier

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