Tag Archives: incoordinación perro

Kira, una perrita con un síndrome vestibular.

23 Jul

Kira es una perrita de 14 años que desde hace una semana no está bien.

Sus dueños vieron que empezaba a ladear la cabeza hacia la derecha y a fallarle las patas hasta llegar al punto que no se mantenía en pie, se caía y torcía la cabeza.

Exploramos a Kira y detectamos alteraciones en el sistema vestibular, que es el sistema del equilibrio. Detectamos un  ladeo de la cabeza hacia la derecha, nistagmo ( movimiento involuntario de los ojos), incoordinación e incapacidad para mantenerse de pie. Kira también vomitaba.

Por la aparición aguda  de los síntomas y la edad de Kira sospechamos de un síndrome vestibular geriátrico aunque no podemos decartar causas sistémicas o centrales sin realizar previamente un chequeo sanguíneo completo y pruebas como la resonancia magnética o el TAC.

¿Qué es un síndrome vestibular geriátrico?

Un síndrome vestibular geriátrico o síndrome vestibular idiopático o síndrome vestibular del perro viejo es la causa más frecuente de disfunción del sistema vestibular periférico en perros viejos, con una media de presentación de 12.5 años.

Está caracterizado por la aparición rápida de head tilt, pérdida de equilibrio, ataxia o incoordinación y nistagmo horizontal o rotatorio.

El nistagmo es un movimiento involuntario de los ojos.

Nistagmo o movimiento involuntario de los ojos.

En los siguientes vídeos podéis ver el estado de Kira:

Todo perro geriátrico con aparición brusca de estos síntomas sin ninguna otra alteración neurológica son sospechosos de padecer este problema.Los perros afectados pueden tener nauseas y vómitos debido a la sensación de mareo.

El diagnóstico se basa en los signos clínicos, la exclusión de otras causas que produzcan síndromes vestibulares, las alteraciones en el examen físico y la evolución de los signos clínicos con el tiempo.

Generalment la recuperación es completa en 1-2 semanas y no hace falta instaurar ningún tratamiento todo y que el uso de medicaciones para el mareo y los vómitos son beneficiosas.

De momento hemos dado medicación antiemética a Kira para mejorar los vómitos y la sensación de mareo y esperaremos unos días. El chequeo sanguíneo es normal. Si en unos días no mejora deberemos hacer más pruebas.

Iris Pérez.

La hernia discal de James:el antes y el después de operar.

14 Abr

James es un simpático Bulldog francés de 6 años de edad que acudió con dolor en la zona torácica hace un año y medio. Tras varias exploraciones,diagnosticamos dolor cervical y se le realizó una resonancia magnética que demostró una compresión de la médula espinal a nivel del espacio intervertebral C3-C4 (entre las vértebras cervicales 3ª y 4ª) debida a una hernia discal.

La hernia discal de James.

La compresión medular de James entre las vértebras cervicales 3ª y 4ª.

 

En aquella ocasión James tenía sólo dolor y no mostraba ningún tipo de cojera.Decidimos darle tratamiento antiinflamatorio y analgésico y James mejoró rápidamente.
Esta situación muestra que cuando hay lesión pero el perro responde bien y rápidamente al tratamiento médico, no es imprescidible operar la hernia discal.

Sin embargo, al cabo de un año y medio, James acudió de nuevo debido a presentar incoordinación de movimientos en las extremidades anteriores. En el siguiente vídeo podéis ver cómo a James le costaba desplazarse, y de vez en cuando le fallaba la pata delantera izda.

En esta ocasión, el dolor no era manifiesto,aunque probablemente estuviera presente.Recomendamos intervenir ya que estos síntomas de incoordinación de movimientos son graves y pueden empeorar llegando a parálisis de las extremidades, incluso de las 4.

Esta incoordinación se debía a la compresión de la médula espinal y era urgente operar a James para que las lesiones no fueran irreversible. Su propietario confió en nosotros, que le recomendamos que quién efectuara la operación de hernia discal fuera el Dr. Josep Font, del Hospital Veterinari Canis de Girona.

Una vez allí, a James se le efectuó una nueva resonancia magnética que mostró que la zona a intervenir era el espacio intervertebral C4-C5. La hernia discal consiste en la invasión del espacio del canal medular por un disco intervertebral dañado, que experimenta lo que se llama protrusión.

Al cabo de unas horas de la operación, afortunadamente, James ya había mejorado mucho y era evidente que la evolución sería buena. Antes de la operación, es normal tener miedo de que el resultado no sea bueno; en el caso de las hernias discales cervicales, el éxito es de aproximadamente el 70%. En las hernias discales toraco-lumbares, el % de éxito es algo superior, alrededor del 80%.

A continuación podéis ver cómo anda James a los 3 meses de la operación de hernia discal cervical.

Para obtener estos buenos resultados, es muy importante operar a tiempo: es decir, operar mientras el perro todavía mantiene la sensibilidad profunda en la/s extremidad/es afectada/s.

¿Qué es la sensibilidad profunda?

Consiste en que la información dolorosa pueda llegar desde la pata hasta el cerebro por la médula espinal y el cerebro envíe la orden de mover la pata y esta orden llegue hasta los músculos de la pata y ésta se mueva. Si la médula espinal está muy dañada, la orden inicial no puede llegar al cerebro y no hay movimiento de la pata.

¿Cómo podemos evaluar si se mantiene la sensibilidad profunda?
Comprobando que todavía encoge la pata si hacemos fuerte presión (con una pinza llamada Mosquito) sobre la almohadilla plantar.

¿Qué ocurre si el perro ya no encoge la pata al presionar fuertemente?
Entonces el pronóstico de la operación empeora mucho. Todavía se puede operar, pero las probabilidades de éxito son bajas.

En el caso de James, la decisión de operar fue correcta y el resultado bueno; James es un perro que no anda perfectamente, pero ha esquivado un grave problema que si no se hubiese solucionado hubiese podido provocar su eutanasia.

Espero que os sea útil,

David Prandi Chevalier

Intoxicación por marihuana en un perro.

2 Oct

Planta de marihuana.
Imagen de vicodina.com.

Hola! Hoy os explicaré una aventura un poco rara que viví ayer.

Lua es la perrita de la amiga de un familiar. Lua es un cruce de gos d’atura que vive junto a Gaia, un cruce de pittbull, en una casa ocupada con su dueña. Ayer sobre las nueve y media de la noche me llamó su dueña preguntándome si podía mirarme a Lua ya que  estaba débil, se tambaleaba y estaba muy nerviosa.

Imagen de animalessinhogar.naturalforum.net-

Quedamos cerca de su casa, en el exterior de una parada de metro y cuando llegué me encontré a Lua tumbada en el suelo, si se levantaba se tambaleaba y estaba muy excitable. La exploré y tenía las pupilas muy dilatada y nistagmo (movimineto anormal de los ojos). Estaba también un poco bradicárdica.

Por los síntomas que presentaba y la aparición aguda de estos, sospeché de la ingestión de alguna droga, concretamente marihuana.

Preguntando me comentaran que podría haber ingerido ketamina pero era muy improbable. También en un inicio me comentaron que era imposible que hubiera ingerido marihuana pero al final, su dueña descubrió que habían desaparecido de encima de la cocina dos galletas hechas  con marihuana.

Así que busqué un centro veterinario próximo abierto las 24h para comprar suero y una bránula y le puse sueroterapia intravenosa.

Esta mañana Lua está recuperada al 100%.

La intoxicación por marihuana (Cannabis sativa) vía oral o inhalada es posible en perros.

El compuesto químico con propiedades psicoactivas  predominante en el cannabis es el tetrahidrocannabinol, también conocido por sus siglas, THC.

La ingestión se caracteriza por la aparición aguda de signos nervios como depresión, ataxia, hipotermia, bradicardia (disminución de la frecuencia cardíaca) que puede llevar a coma.

Los signos clínicos pueden durar hasta 24-96 horas en perros.

El tratamiento se base en:

1. Provocar el vómito si la ingestión se ha producido hace 15-30 minutos (hemos de actuar muy rápido).

Existen diferentes fármacos que un veterinario puede administrar para provocar el vómito. Una técnica casera que se puede utilizar es el uso de agua oxigenada con agua. Se  suele utilizar diluida al 3% y es una medida bastante efectiva como emético. La dosis apropiada de agua oxigenada es de una cucharada (equivalente a unos 5 ml) por 5 Kg de peso. Una vez que se la demos al perro, es recomendable darle un pequeño paseo, incluso un pequeño masaje en la zona abdominal para favorecer que el agua oxigenada se mezcle bien con el contenido del estómago. El vómito debe ocurrir en 15-20 minutos. Si no ocurriera, se puede repetir la operación y si tampoco ocurriera en este caso se recomienda que se lleve a un veterinario para que éste recurra a un emético más fuerte.

2. Sueroterapia para la hipovolemia o el shock.

3. Control de la función caridovascular y si la bradicardia es muy marcada administrar fármacos como la atropina.

Imagen de drogueriasaporiti.com.ar.

4. Controlar los temblores y las convulsione si aparecen.

Generalmente el pronóstico es bueno pero en casos de ingestión elevada puede ser mortal.

La dosis tóxica depende de cada animal pero en ratas se ha visto que la dosi tóxica es de unos 666 mg/Kg. En algunos estudios se ha visto que en perros con 88 mg/Kg ya se ven signos de intoxicación.

Su dueña ha aprendido la lección de no dejar sustancias peligrosas a la vista de los perros.

Iris Pérez.

A %d blogueros les gusta esto: