Tag Archives: infección orina gato

Miko, una gata con pielonefritis.

4 Nov

Miko es una gata europea de 11 años que acudió a nuestra clínica por dolor al cojerla, anorexia y vómitos de 3 días de evolución.

Al explorar a Niko mostraba dolor a nivel abdominal el el área del riñón izquierdo, el cual estaba aumentado de tamaño a la palpación. En cambio, el riñón derecho se palpaba mucho más pequeño.

Se realizó un chequeo completo a Miko y le detectamos una grave insuficiencia renal ( valores de urea > 300 y creatinina > 10). Hospitalizamos a Miko con sueroterapia y realizamos una ecografía abdominal, mostrándonos una renomegalia severa o aumento del riñón izquierdo con desestructuración y una riñón derecho mucho más pequeño de lo normal pero con estructura aparentemente normal.

Imagen ecográfica del riñón izquierdo de Miko. El riñón se ve desestructurado y mucho más grande de lo normal.

Imagen ecográfica del riñón derecho de Miko, muy atrofiado y mucho más pequeño de lo normal.

Tras 24h con sueroterapia Miko mejoró mucho y los valores de creatinina se situaban a 3.99. Con los analgésicos había mejorado el dolor renal y también administramos antibioterapia ya que se sospechó de una pielonefritis o infección del riñón.

¿Qué es una pielonefritis?

Una pielonefritis es una infección del riñón. Muchas veces se produce vía ascendente por una infección de orina.

Los gatos con insuficiencia renal crónica (IRC) suelen tenen la densidad de orina más baja, la cual cosa predispone a infecciones de orina.

En el caso de Miko, probablemente tuviera una IRC previa que se complicó con una infección de orina que vía ascendente por los úreteres acabó afectando al riñón.

Para poder confirmar la pielonefritis necesitaríamos un muestra de orina obtenida por punción de la pelvis renal.

En el caso de Miko esto no fue posible pero la repuesta al tratamiento fue la adecuada. Dos semanas después Miko está recuperada, come y bebe normal y su actitud es normal. Ahora solo debemos tratar su  IRC y controlar mediante cultivos semestrales posibles infecciones de orina subclínicas que se podrían complicar con una pielonefritis.

Por si queréis mirar más sobre la insuficiencia renal y su tratamiento podéis ver los siguientes posts: http://wp.me/p2cDmE-13J y http://wp.me/p2cDmE-13Q.

Iris Pérez.

Clínica Veterinaria Betulia.

La infección de orina, un problema para la diabetes.

18 Sep

Hola!

Hoy os quiero hablar de un problema frecuente tanto en los gatos como en los perros diabéticos: las infecciones de orina.

Golfa es una perra cruzada de 10 años, diagnosticada y tratada de diabetes que acudió de urgencias porqué orinaba con sangre.

Tras explorar a Golfa y realizar una cistocentesis o punción ecoguiada de la vejiga de la orina obtuvimos orina para su análisis. Tras realizar un análisis completo con cultivo de orina vimos que Golfa tenía una infección urinaria por E.Coli sensibe a amoxicilina -clavulánico.

Cistocentesis o punción ecoguiada de la vejiga de la orina.
Imagen de seleccionesveterinarias.es.

Tira rápida para urianálisis.

Así que administramos el antibiótico a Golfa durante 3 semanas para poder eliminar esta bacteria.

La amoxicilina-clavulánico era uno de los antibióticos que resultó ser sensible frente a la bacteria que producía la infección a Golfa.
Imagen de petscao.com.

¿Por qué se produce infección de orina en los perros diabéticos?

Al aumentar la glucosa en sangre también aumenta su concentración en orina y la densidad de esta se ve disminuida ( el animal bebe más y orina más).

Estos dos factores ( concentración elevada de glucosa en orina y la baja densidad urinaria) hacen que la orina sea un medio ideal para el crecimiento de bacterias.

Refractometro, aparato que nos sirve para medir la densidad urinaria.
Se necesita una gota de orina.
Imagen de kimikohuaxtla-blogspot.com.

¿Qué pasa si hay infección de orina?

Cuando un animal diabético sufre una infección ( de piel, de orina, de matriz…) se produce una resistencia de la insulina y por mucho que intentemos controlar la diabetes aumentando la dosis de insulina no conseguimos normalizar los valores de glucosa en sangre.

Por lo tanto es muy importante detectar y tratar a tiempo las infecciones en animales diabéticos, sino podemos tener dos problemas: la propia infección y un descontrol de la diabetes por un fenómeno de insulinoresistencia.

¿Qué debemos hacer con Golfa?

Los niveles de glucosa de Golfa son muy altos ( realizamos una curva de glucosa) pero la básico en su caso es tratar la infección y cuando este controlada valorar si la dosis de insulina que toma es la correcta o no.

Iris Pérez.

Clínica Veterinaria Betulia.

Mimi, una gata con una infección de orina.

8 Ago

Mimi es una gata de 10 años que desde hace varias semanas se le escapa el pipí fuera de la arena y por todas partes, es como si no se lo pudiera aguantar.

Su dueña vino a vernos porqué estaba desesperada ya que la gata se orinaba por toda la casa y además tenía toda al zona vulvar, perineal y parte ventral del abdomen muy irritada por la orina.

A parte de esto el estado físico y general de Mimi era normal y no había perdido el apetito, su actitud y manera de comportarse también eran la habitual.

En el historial de Mimi vimos que había sufrido varios episodios de hematuria ( orina con sangre), polaquiuria ( orinar gotitas) y disuria (dolor al orinar) y se vió que la causa de estos problemas eran una elevada presencia de cristales de estruvita en orina. La mayoría de gatos tienen cristaluria de estruvita sin causar problemas pero en el caso de Mimi si causaban problemas y estuvo sometida durante años a una dieta especial.

Las infecciones de orina en gato no son frecuentes y suelen producirse si hay problemas previos como obstrucciones urinarias, insuficiencia renal, diabetes o otras enfermedades que disminuyan la densidad urinaria.

Todo gato con historial de obstrucción urinaria es más susceptible de sufrir infecciones de orina, por eso se recomienda hacer cultivos de orina semestrales en todo gato que haya sufrido algún episodio de FLUTD o obstrucción urinaria.

¿Qué hicimos con Mimi?

Mimi tiene mucho carácter y es muy difícil explorarla así que primero de todo la sedamos un poquito para poder manipularla.

Realizamos una cistocentesis o punción ecoguiada de la vejiga para extraerle orina y poder realizar el análisis.

¿Por qué usamos la cistocentesis y qué es?

La cistocentesis es una técnica que nos permite obtener una muestra de orina directamente de la vejiga de la orina y esta muestra es estéril.

Las otras técnicas ( sondaje uretral o recogida de la orina por micción espontánea) pueden arrastrar células o bacterias de la uretra y contaminarse con secreciones del tracto genital y los resultados no son tan fiables.

¿Cómo se realiza una cistocentesis?

La cistocentesis se realiza mediante punción ecoguiada de la vejiga.

Ponemos el animal “panza arriba” y mediante un ecógrafo localizamos la vejiga de la orina y la puncionamos.

Es una técnica no dolorosa ( es sólo un pinchazo), muy bien tolerada por los perros y los gatos y que nos permite valorar ecográficamente como está la vejiga de la orina (engrosada, con cálculos, normal…).

Cistocentesis. Imagen de seleccionesveterinarias.com.

Con la orina obtenida realizamos un cultivo de orina.

El cultivo de orina nos permite valorar si hay infección de orina y, en caso de haberla, qué microorganismo la causa y cual es el antibiótico  más adecuado para eliminarlo. Quien se encarga de realizar el cultivo es un laboratorio externo.

Hoy han llegado los resultados de Mimi y, efectivamente, el cultivo ha resultado positivo, la cual cosa significa que tiene una infección de orina.

En el cultivo ha creido E.Coli, una bacteria intestinal que ha colonizado la vejiga de la orina. Entre los antibióticos a los que es sensible encontramos la cefovecina que es el que hemos escogido para Mimi.

Convenia, cefovecina inyectable que dura 14 días.
Imagen de http://www.soydelcampo.com.

¿Por qué hemos escogido este antibiótico?

Pues porqué existe en forma de inyectable retardado, es decir, una vez pinchado subcutaneamente el efecto dura 14 días y por el carácter de Mimi es el que más bien nos irá.

¿Qué pronóstico y qué controles hemos de realizar?

El pronóstico es bueno con medicación y si no existen complicaciones renales graves (pielonefritis).

Deberemos administrar antibiótico un mes y repetir el cultivo 1 semana después de parar la medicación para comprobar que ya no hay infección.

Iris Pérez.

Diabetes y problemas con la insulina: el caso de Vermell.

1 Ago

Os presento a Vermell un enorme y buenísimo gato europeo de 5 años que sufre diabetes mellitus.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad compleja, causada por una deficiencia relativa o absoluta de insulina que produce una hiperglucemia (niveles elevados de glucosa en sangre) y glucosuria (glucosa en orina). La diabetes mellitus es más común en gatos mayores. Los gatos castrados, los machos, y los gatos obesos tienen un riesgo más elevado de desarrollar está enfermedad.
Los síntomas clínicos que produce son: poliuria (orinar mucho), polidipsia (beber mucho), aumento del apetito y pérdida de peso.

La insulina es una hormona que se produce en el páncreas. La insulina se libera al torrente sanguíneo desde donde viaja a todos los tejidos del organismo. Su principal función es permitir a las células captar la glucosa (azúcar), la cual es necesaria como fuente de energía.
Los gatos diabéticos padecen una deficiencia de insulina, dando como resultado una disminución en la captación de glucosa de los tejidos celulares, lo que causa hiperglucemia( en sangre hay mucho azúcar pero los tejidos son incapaces de utilizarla). Al faltarles glucosa, las células comienzan a usar grasa y proteínas como fuente de energía. Para ello van utilizando las reservas de grasa y proteína que hay en el cuerpo, lo que da lugar a la pérdida de peso y acumulación de productos tóxicos de deshecho. Como el cuerpo necesita energía y no la puede obtener de la glucosa moviliza grasa, lo que deriva en un pérdida de peso y una formación de desechos del metabolismo de las grasas: los cuerpos cetónicos que pueden provocar una cetoacidosis diabética, complicación muy grave de una diabetes no controlada.

¿Cómo se trata la diabetes en gatos?

La diabetes se trata básicamente con inyecciones de insulina y con dieta especial.

Existen muchos tipos de insulina de acciones diferentes (rápidas, lentas, ultralentas…) en gatos la insulina que funciona mejor es la glargina.

¿ Cómo regular a un gato diabético?

El objetivo del tratamiento de la diabetes mellitus en los gatos es la mitigación de los síntomas clínicos desagradables (aumento de la sed, pérdida de peso, aumento del apetito, aumento de la orina) y la prevención de condiciones secundarias peligrosas como son las infecciones secundarias, la cetoacidosis, formación de cataratas…

Para lograr esto, los niveles de azúcar en la sangre deben mantenerse entre 80 mg / dl y 250 mg / dl. Esto no es la concentración ideal de glucosa en un organismo sano pero en un animal diabético es un buen objetivo.

Hay gatos que pese a suministrar insulina y hacer los controles posteriores (curvas de glucosa) no conseguimos bajar la glucemia a niveles aceptables, como nos pasa con Vermell.

¿Qué tiene exactament Vermell?

Pues veréis, Vermell está tomando una insulina que funciona muy bien en gatos, la glargina.

Insulina glargina (lantus).
Imagen de enfermeros.tv.

Todo y llevar días con esta insulina y hacer curvas periódicas de glucosa no conseguimos mantener los niveles de glucemia a valores aceptables y esto probablemente sea debido a una resistencia a la insulina.

¿Qué es una curva de glucosa?

Una curva de glucosa no es nada más que un estudio de las concentraciones de glucosa en sangre entre dos dosis de insulina.

Se empieza mirando la glucosa antes de pinchar insulina.

Se pincha la insulina y, en el caso de la glargina, miramos la concentración de glucosa cada 4 h hasta la siguiente dosis de insulina (12h más tarde).

Ejemplo de curva de glucosa. En esta gráfica vemos que el efecto de la insulina queda corto y los niveles de glucosa no bajan a los niveles considerados aceptables.
Imagen de bd.com.

¿Qué debemos hacer?

Primer paso: descartar los factores relacionados con la administración de insulina

Esto puede parecer básico, pero es muy importante. Debemos asegurarnos que los propietarios ponen la cantidad de insulina correcta en la jeringa, que la técnica de inyección es correcta y que el paciente está recibiendo la inyección. También es muy importante la conservación correcta de la insulina: debe guardarse en nevera y agitarse bien antes de usar.

Agitar el bote de insulina cuidadosamente y la conservación en nevera son factores claves.
Imagen de sintetica.com.mx.

Segundo paso: determinar con certeza que el paciente es resistente a la insulina. Esto lo sabremos haciendo una curva de glucosa de 12 h.

Se confirma la resistencia a la insulina si el gato toma más de 1 UI/Kg/12h de insulina y no conseguimos bajar la glucemia a niveles aceptables.

Tercer paso: descartar un efecto Somogy. El efecto Somogy es un efecto rebote que ocurre si se da una dosis demasiado alta de insulina. Al bajar la glucosa a niveles bajos el cuerpo reacciona liberando glucógeno de los tejidos lo que se traduce en un aumento de glucosa en la sangre (hiperglucemeia).

Imagen de bd.com.

En el caso de Vermell todo nos indica que pueda existir un problema de resistencia a la insulina.

¿Qué puede causar esta resistencia a la insulina?

Pues existen numerosas enfermedades que conducen a insulinoresistencia.

Entre estas causas las principales son:

–         Infecciones: sobretodo las infecciones del tracto urinario. Los gatos diabéticos son más propensos a sufrir infecciones de orina ya que tienen una orina muy rica en glucosa y más diluida de lo normal lo que favorece el crecimiento bacteriano.

–         Pancreatitis.

–         Problemas inflamatorios intestinales.

–         Problemas renales.

–         Obesidad.

–         Hipertirodismo

–         Enfermedad bucal.

–         Dieta rica en carbohidratos: lo ideal es que las dietas para gatos diabéticos no contengan más del 7% en carbohidratos.

Ejemplo de dieta baja en carbohidratos.
Imagen de purina.tierfutter24.ch.

Otro ejemplo de dieta baja en carbohidratos.
Imagen de hillspet.com.

Ahora le hemos aumentado la dosis de insulina a Vermell hasta 1 UI/KG/12h y en una semana le haremos una curva de glucosa para ver que niveles de glucosa tiene a lo largo del día.

Paralelamente hemos realizado un chequeo muy completo de sangre y orina para descartar las principales causas de insulinoresistencia.

Ya os mantendré informada de su evolución.

Iris Pérez.

http://unadegatos.mejorforo.net

A %d blogueros les gusta esto: