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Diabetes y pancreatitis en el gato: el caso de Vermell.

25 Jun

Vermell (con su collar rojo) y su hermano Verd (collar verde) en su casa.

¿Os acordáis de Vermell? http://wp.me/p2cDmE-uf

Hace unas semanas Vermell sufrió una complicación grave: una pancreatitis.

La pancreatitis es una inflamación del páncreas.

Pueden ser agudas o crónicas y la manera de diferenciarlas es a nivel histológico.

En el gato no hay predisposición genética a la pancreatitis pero hay factores de riesgo para esta enfermedad.

Los factores de riesgo son: trauma abdominal, hipercalcemia, hipoperfusión del páncreas, intoxicación por organofosforados, toxoplasma…

Muchas veces las pancreatitis felinas van muy ligadas a otras condiciones como la IBD ( enfermedad intestinal inflamatoria), colangitis y colangiohepatitis y la diabetes ( este es el caso de Vermell).

¿Qué signos presentan los gatos con pancreatitis?

Generalmente son signos vagos e inespecíficos como letargia, deshidratación, hipotermia, vómitos ( solo ocurren en el 30% de los casos), dolor abdominal ( 25% casos), fiebre o no, ictericia o no.

¿Cómo se diagnostica?

Al realizar un chequeo completo podemos encontrar cambios inespecíficos como anemiay aumento de los leucocitos.

Las enzimas hepáticas pueden estar elevadas, puede haber un aumento de la bilirrubina, los valores de urea y creatinina, del colesterol y puede dar también un descenso de la albúmina, el calcio y el potasio. Todo esto es muy importante saberlo para poder suplementar la sueroterapia a los déficits apreciados en la analítica.

La ecografía abdominal es útil para el diagnóstico de pancreatitis.

Ecografía abdonminal de páncreas.
Imagen de http://www.webveterinaria.cl.

La prueba más fiable es la medición de la lipasa pancreática felina (PLI).

En el caso de Vermell la PLI estaba muy elevada y la imagen ecográfica de su páncreas era compatible con una pancreatitis.

¿Cómo se trata?

La base del tratamiento es eliminar la posible causa subyacente. En el caso de Vermell el control de la diabetes es un paso fundamental pero para hacerlo primero tuvimos que estabilizarlo y controlar la pancreatitis.

El tratamiento consistió en la administración intravenosa de fluidos, medicación antiemética, medicación para el dolor ( a base de fentanilo) y alimentación forzada. Si el gato no vomita cuanto antes podamos iniciar la alimentación es muy importante. En el caso de Vermell la dieta era una dieta hipocalórica ( os recuerdo que estaba un poquito pasadito de peso) y especial para diabetes. También se continuó con la insulina glargina para controlar la diabetes.

El fentanilo se usa para tratar el dolor producido por la pancreatitis.
Imagen de http://www.ar.all.biz .

El uso de enzimas pancreáticos vía oral e importante ya que estos realizan un feedback negativo hacia el páncreas haciendo que este no fabrique enzimas pancreáticos disminuyéndose así si inflamación.

Enzimas pancreáticos.
Imagen de http://www.farmaciatermal.com.

Después de una semana hospitalizado Vermell se estabilizó y se le dió el alta. Des de entonces realizamos controles semanales de la glucosa sanguínea y controles mensuales de su páncreas mediante la medición de la PLI y ecografías abdominales. De momento su diabetes vuelve a estar controlada y el aspecto eográfico del páncreas  y los niveles de PLI se han normalizado.

Glargina para el tratamiento de la diabetes.
Imgen de http://www.hemosleido.es.

El prónostico de la pancreatitis va relacionado con la severidad de la enfermedad. Una enfermedad media sin complicaciones sistémicas tiene un buen pronóstico.

Signos severos o con implicaciones sistémicas graves (alteraciones en la coagyulación,fallo pulmonar, fallo renal) implican un mal pronóstico.

Iris Pérez.

Diabetes y problemas con la insulina: el caso de Vermell.

1 Ago

Os presento a Vermell un enorme y buenísimo gato europeo de 5 años que sufre diabetes mellitus.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad compleja, causada por una deficiencia relativa o absoluta de insulina que produce una hiperglucemia (niveles elevados de glucosa en sangre) y glucosuria (glucosa en orina). La diabetes mellitus es más común en gatos mayores. Los gatos castrados, los machos, y los gatos obesos tienen un riesgo más elevado de desarrollar está enfermedad.
Los síntomas clínicos que produce son: poliuria (orinar mucho), polidipsia (beber mucho), aumento del apetito y pérdida de peso.

La insulina es una hormona que se produce en el páncreas. La insulina se libera al torrente sanguíneo desde donde viaja a todos los tejidos del organismo. Su principal función es permitir a las células captar la glucosa (azúcar), la cual es necesaria como fuente de energía.
Los gatos diabéticos padecen una deficiencia de insulina, dando como resultado una disminución en la captación de glucosa de los tejidos celulares, lo que causa hiperglucemia( en sangre hay mucho azúcar pero los tejidos son incapaces de utilizarla). Al faltarles glucosa, las células comienzan a usar grasa y proteínas como fuente de energía. Para ello van utilizando las reservas de grasa y proteína que hay en el cuerpo, lo que da lugar a la pérdida de peso y acumulación de productos tóxicos de deshecho. Como el cuerpo necesita energía y no la puede obtener de la glucosa moviliza grasa, lo que deriva en un pérdida de peso y una formación de desechos del metabolismo de las grasas: los cuerpos cetónicos que pueden provocar una cetoacidosis diabética, complicación muy grave de una diabetes no controlada.

¿Cómo se trata la diabetes en gatos?

La diabetes se trata básicamente con inyecciones de insulina y con dieta especial.

Existen muchos tipos de insulina de acciones diferentes (rápidas, lentas, ultralentas…) en gatos la insulina que funciona mejor es la glargina.

¿ Cómo regular a un gato diabético?

El objetivo del tratamiento de la diabetes mellitus en los gatos es la mitigación de los síntomas clínicos desagradables (aumento de la sed, pérdida de peso, aumento del apetito, aumento de la orina) y la prevención de condiciones secundarias peligrosas como son las infecciones secundarias, la cetoacidosis, formación de cataratas…

Para lograr esto, los niveles de azúcar en la sangre deben mantenerse entre 80 mg / dl y 250 mg / dl. Esto no es la concentración ideal de glucosa en un organismo sano pero en un animal diabético es un buen objetivo.

Hay gatos que pese a suministrar insulina y hacer los controles posteriores (curvas de glucosa) no conseguimos bajar la glucemia a niveles aceptables, como nos pasa con Vermell.

¿Qué tiene exactament Vermell?

Pues veréis, Vermell está tomando una insulina que funciona muy bien en gatos, la glargina.

Insulina glargina (lantus).
Imagen de enfermeros.tv.

Todo y llevar días con esta insulina y hacer curvas periódicas de glucosa no conseguimos mantener los niveles de glucemia a valores aceptables y esto probablemente sea debido a una resistencia a la insulina.

¿Qué es una curva de glucosa?

Una curva de glucosa no es nada más que un estudio de las concentraciones de glucosa en sangre entre dos dosis de insulina.

Se empieza mirando la glucosa antes de pinchar insulina.

Se pincha la insulina y, en el caso de la glargina, miramos la concentración de glucosa cada 4 h hasta la siguiente dosis de insulina (12h más tarde).

Ejemplo de curva de glucosa. En esta gráfica vemos que el efecto de la insulina queda corto y los niveles de glucosa no bajan a los niveles considerados aceptables.
Imagen de bd.com.

¿Qué debemos hacer?

Primer paso: descartar los factores relacionados con la administración de insulina

Esto puede parecer básico, pero es muy importante. Debemos asegurarnos que los propietarios ponen la cantidad de insulina correcta en la jeringa, que la técnica de inyección es correcta y que el paciente está recibiendo la inyección. También es muy importante la conservación correcta de la insulina: debe guardarse en nevera y agitarse bien antes de usar.

Agitar el bote de insulina cuidadosamente y la conservación en nevera son factores claves.
Imagen de sintetica.com.mx.

Segundo paso: determinar con certeza que el paciente es resistente a la insulina. Esto lo sabremos haciendo una curva de glucosa de 12 h.

Se confirma la resistencia a la insulina si el gato toma más de 1 UI/Kg/12h de insulina y no conseguimos bajar la glucemia a niveles aceptables.

Tercer paso: descartar un efecto Somogy. El efecto Somogy es un efecto rebote que ocurre si se da una dosis demasiado alta de insulina. Al bajar la glucosa a niveles bajos el cuerpo reacciona liberando glucógeno de los tejidos lo que se traduce en un aumento de glucosa en la sangre (hiperglucemeia).

Imagen de bd.com.

En el caso de Vermell todo nos indica que pueda existir un problema de resistencia a la insulina.

¿Qué puede causar esta resistencia a la insulina?

Pues existen numerosas enfermedades que conducen a insulinoresistencia.

Entre estas causas las principales son:

–         Infecciones: sobretodo las infecciones del tracto urinario. Los gatos diabéticos son más propensos a sufrir infecciones de orina ya que tienen una orina muy rica en glucosa y más diluida de lo normal lo que favorece el crecimiento bacteriano.

–         Pancreatitis.

–         Problemas inflamatorios intestinales.

–         Problemas renales.

–         Obesidad.

–         Hipertirodismo

–         Enfermedad bucal.

–         Dieta rica en carbohidratos: lo ideal es que las dietas para gatos diabéticos no contengan más del 7% en carbohidratos.

Ejemplo de dieta baja en carbohidratos.
Imagen de purina.tierfutter24.ch.

Otro ejemplo de dieta baja en carbohidratos.
Imagen de hillspet.com.

Ahora le hemos aumentado la dosis de insulina a Vermell hasta 1 UI/KG/12h y en una semana le haremos una curva de glucosa para ver que niveles de glucosa tiene a lo largo del día.

Paralelamente hemos realizado un chequeo muy completo de sangre y orina para descartar las principales causas de insulinoresistencia.

Ya os mantendré informada de su evolución.

Iris Pérez.

http://unadegatos.mejorforo.net

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