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Darla, un perra con la fosfatasa alcalina elevada.

23 Feb

Darla

Darla es una perra mestiza de 11 años esterilizada.

Sus dueñas, que se la quieren mucho, le realizaron hace pocas semanas una limpieza de boca y en el chequeo preoperatorio previo detectamos una elevación en la fosfatasa alcalina, una enzima hepática.

La fosfatasa alcalina es una enzima hepática que suele elevarse por múltiples causas.

Enfermedades que pueden alterar la fosfatasa alcalina o ALP: colestasis o obstrucción biliar, hiperplasia hepática, neoplasia, hepatitis crónica, tóxicos, pancreatitis, enfermedades de las vías biliares, enfermedades gastrointestinales, problemas endocrinos como la diabetes, el hiperadrenocorticismo o enfermedad de Cushing, el hipoadrenocrticismo o Adison, administración de ciertos fármacos como los glucocorticoides, animales en crecimiento, tumores ósseo, ciertas razas ( huskies y scotish terriers)…

En el caso de Darla, dado que era la única alteración de la analítica, decidimos hacer una ecografía abdominal para ver básicamente dos cosas: el parénquima hepático y las glándulas adrenales.

En la ecografía abdominal detectamos un aumento de tamaño de una glándula adrenal y alteraciones en el parénquima hepático (presencia de zonas más blanquecinas y un hígado de mayor tamaño).

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Hígado con parénquima heterogéneo.

 

 

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Zona hepática con estructura más blanca ( azul).

 

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Glándula adrenal derecha aumentada de tamaño.

 

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Glándula adrenal derecha con área blanquecina ( no normal).

 

Con estos cambios ecográficos decidimos hacer una prueba para confirmar o descartar la enfermedad de Cushing o hiperadrenocorticismo, ya que es una enfermedad hormonal que puede producir aumento de las glándulas adrenales y cambios en el parénquima hepático.

Los resultados de esta prueba salieron negativos, pero no podemos descartar del todo la enfermedad de Cushing.

¿ Qué le ocurre a Darla?

Vistos los resultados de las pruebas sabemos qué algo raro hay en el hígado y en la adrenal de Darla.

Los cambios ecográficos y analíticos indican una alteración en el hígado pero no especifican qué problema hay.

Con los cambios ecográficos podemos sopechar de problemas degenerativos, fibrosis o tumores de hígado.

Para poder saber qué hay en el hígado de Darla lo ideal es hacer una biopsia hepática. Antes pero hemos de descartar bien la enfermedad de Cushing o otras enfermedades adrenales. Para hacerlo vamos a hacer dos pruebas: una ratio cortisol/creatinina en orina, que en caso de salir negativa descarta del todo la enfermedad de Cushing y una medición de la presión arterial para descartar tumores adrenales como el feocromocitoma, un tumor que produce elevaciones de la presión arterial. La enfermedad de Cushing también puede producir aumentos de la presión arterial.

Si todo sale bien deberemos hacer una biopsia hepática.

La biopsia hepática consiste en coger un fragmento de hígado alterado y enviarlo al laboratorio de histopatología para su estudio.

 ¿ Cómo podemos hacer la biopsia hepática?

La podemos hacer de tres maneras:

– Laparotomía exploratoria: abrimos cavidad abdominal con el animal anestesiado y cogemos una muestra de hígado.

Ventajas: visualmente podemos ver las zonas con aspecto diferente y coger muestra, podemos controlar el sangrado.

Desventajas: hemos de abrir abdomen la cual cosa requerirá una herida abdominal con puntos.

– Punción con trucut. Se trata de coger una muestra de hígado con el animal sedado y guiados mediante un ecógrafo. Se introduce una especie de pinza que corta el tejido y nos permite ibtener la muestra.

Ventajas: no hay incisión. Mínimamente invasiva.

Desventajas: no controlamos el sangrado, cojemos una muestra hepática pequeña.

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Pinzas trucut. Imagen de http://www.conganat.org.

 

– Laparoscopia: introducimos un endoscopio en cavidad abdominal y obtenemos muestras de hígado. Requiere anestesia del animal.

Ventajas: herida pequeña, podemos cojer muestras de zonas alteradas, controlamos el sangrado.

Desventajas: coste.

Ya os iré contando la evolución de Darla.

Iris Pérez.

El síndrome del ovario remanente: el caso de Wampa

22 Sep

¡Hola!

El otro día os hablaba de Wampa, una husky de 13 años con secreciones vulvares sanguinolentas (http://wp.me/p2cDmE-2cP) . Comenté que se habían descartado varios problemas que le podían estar provocando estas perdidas, pero que en el diagnóstico diferencial aún se debía descartar si existía un síndrome del ovario remanente o un tumor a nivel de la uretra.

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Wampa

¿En qué consiste el síndrome del ovario remanente?

Este síndrome se caracteriza por signos de proestro o estro (celo) en perras o gatas que previamente se han esterilizado.  Además de presentar los síntomas de una hembra en celo, también se producen los cambios hormonales típicos de la presencia de tejido ovárico.

Los propietarios suelen acudir al veterinario porque notan que su perra o gata atrae a los machos, le observan un agrandamiento de la vulva y observan secreciones serosanguinolentas (como en el caso de Wampa).

¿Por qué una perra esterilizada puede tener tejido ovárico remanente?

Hay varias causas que pueden llevar a la presencia de este tejido, entre ellas:

  • Que exista tejido ovárico en un lugar ectópico, es decir, alejado de su disposición anatómica normal en el ovario. Al esterilizar al animal, se retira completamente la matriz y los ovarios, pero este tejido ectópico se puede activar en cualquier momento.
  • Que después de la cirugía haya quedado alguna porción de tejido ovárico.
  • Que al retirar la matriz y los ovarios correctamente durante la cirugía quede algo de tejido en el peritoneo, pudiendo vascularizarse y volviéndose funcional.

Cuando una perra se esteriliza los ovarios ya no están presentes para producir hormonas, esto provoca que la pituitaria, la glándula del cerebro encargada de estimular a los ovarios intente reactivarlos enviandoles más señales. En condiciones normales este estimulo no provoca ninguna reacción en el organismo, pero en el caso de Wampa como tiene tejido ovárico remanente, poco a poco se va activando hasta que un tiempo después de la cirugia (en su caso 4 años) el tejido se vuelve funcional y empieza a producir hormonas.

¿Cómo se ha diagnosticado a Wampa?

Como ya he comentado anteriormente ya se habían descartado prácticamente todas las patologías presentes en su diagnóstico diferencial, por último nos quedaba descartar entre un síndrome del remanente ovárico o una masa en uretra. Como para diagnosticar esta última se debía anestesiar a Wampa y realizarle una endoscopia se decidió ir a lo más fácil, buscar pruebas de la existencia de tejido ovárico.

  • Citologia vaginal: se realiza recogiendo una muestra directamente en vagina mediante un hisopo. Es muy útil ya que dependiendo de la fase del ciclo estral se observan células diferentes. Este ciclo consta de varias fases:
  • baixa

    técnica hisopo vaginal -laboratoriosanisidro.blogspot.com

    1. Proestro: periodo de crecimiento folicular que se inicia con la regresión del cuerpo lúteo y culmina con la aparición del estro.  Se caracteriza por la presencia de neutrófilos, abundantes glóbulos rojos, células intermedias grandes y pequeñas y escasas células superficiales.
    2. Estro: periodo de receptividad sexual, al final del cual se produce la ovulación. No se observan neutrófilos, disminuyendo asimismo la cantidad de glóbulos rojos, si bien debe tenerse en cuanta que en algunas perras pueden observarse glóbulos rojos durante todo el estro y aún en principios del diestro. Mas del 90% de las células observadas en un frotis de una hembra en estro son células superficiales.
    3. Metaestro: periodo de desarrollo inicial del cuerpo lúteo que comienza al final del estro.
    4. Diestro: período de actividad del cuerpo lúteo maduro que comienza cuatro días después de la ovulación y finaliza con la lúteolisis. El número de células superficiales disminuye mientras que las células parabasales e intermedias se incrementan marcadamente.
    5. Anestro: período de descanso entre ciclos. Se caracteriza por un predominio células parabasales y de células intermedias. Si bien pueden hallarse algunos neutrófilos, su número es muy inferior al observado durante el principio del diestro.
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cambios ciclo estral -www.uco.es

En el caso de Wampa la citología fue muy clara, prácticamente todas las células eran superficiales, además había también presencia de algunos glóbulos rojos y algún neutrófilo. Se pudo clasificar la citologia como un proestro tardío – inicio de estro. Para confirmarlo además se le realizó una analítica sanguinea:

  • Determinación del nível de estrógenos: recogiendo una muestra de sangre se puede determinar la cantidad de estradiol que una perra tiene en circulación. Los estrogenos están en diferente nivel segun la fase del ciclo y aunque también pueden variar a lo largo del día, puede resultar útil para complementar el resultado de la citología:
    1. Fase de PROESTRO TEMPRANO > 25 pg/mL
    2. Fase de PROESTRO TARDIO hasta 70 pg/mL
    3. El pico de la estrogenemia se produce 24-48h antes de la fase de ESTRO, con
      valores por encima de 70 pg/mL
    4. Fase de METAESTRO 15 – 21 pg/mL
    5. Fase de ANOESTRO 8 – 15 pg/mL
    6. Período de GESTACIÓN 17 – 21 pg/mL

El resultado de Wampa fue de 52.1 pg/mL, confirmando así el diagnóstico. Tanto la citología como la determinación de estrógenos indicaban que se encontraba en la fase de proestro tardío, cuando lo normal en una perra esterilizada es estar en fase de anestro.

¿Se puede tratar el síndrome del remanente ovárico?

En el caso de que la presencia del celo le cause problemas al animal (provocándole pseudogestaciones, por ejemplo) o sea muy molesto para los propietarios se puede intentar tratar de dos formas diferentes:

  • Tratamiento con progestágenos: este tratamiento hormonal produce un cambio en el organismo “haciendole creer” que la perra se encuentra gestante, evitando así que entre en celo. El gran problema de este tipo de medicación es que incrementa mucho las probabilidades de padecer tumores mamarios y además, aunque el animal esté esterilizado y no tenga matriz, se puede provocar una infección en el muñón uterino (produciendo una piometra de muñón).
  • Laparatomía exploratoria: mediante esta cirugía se intenta buscar el tejido ovárico remanente en abdomen. Lo ideal es realizar la cirugía cuando hay signos de celo, ya que así el tejido esta más vascularizado y es más fácil encontrarlo. Por otro lado esto último también es una dificultad durante la cirugía, ya que al estar más vascularizado hay más riesgo de que sangre más.

En el caso de Wampa, debido a su edad, se ha decidido no tratarla. Su propietaria esta dispuesta a controlar los celos que vaya teniendo y sus los posibles problemas que estos le pudieran ocasionar. Según nos comentaba hace unos días, Wampa está muy contenta y activa, parece que no tenga 13 años.

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Wampa

Espero que Wampa siga encontrándose perfectamente y aunque padezca un síndrome poco habitual en perras, pueda llevar una vida completamente normal.

Elisabet Villanego

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