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Mascarpone, una gata con una masa abdominal.

14 Nov

mierdi

Hola!

Esta es Mascarpone, una gata de 12 años.

Mascarpone vino a vistarse porque hacía varios días que comía muy poco o prácticamente nada, estaba muy quieta y apática y había perdido mucho peso.

Al examinar a Mascarpone notamos el abdomen muy blando y con presencia de líquido y con una zona más endurecida.

También vimos que sus mucosas estaban ligeramente pálidas.

Con el cuadro que presentaba Mascarpone decidimos:

1. Realizar una análisis sanguíneo completo.

2. Realizar una ecografía abdominal.

El chequeo sanguíneo solo mostraba una leve anemia, que en gatos enfermos puede ser secundario a enfermedad crónica y una elevación de los leucocitos, la cual cosa nos indicaba que había un proceso infeccioso o inflamatorio.

En la ecografía abdominal se detectó:

– presencia de líquido libre en abdomen.

– presencia de una masa en la zona del mediastino con todos los intestinos adheridos a su alrededor.

MASCARPONE_1

Ecografía normal y en 4D de los intestinos adheridos a la masa abdominal.

MASCARPONE_3

Líquido libre en abdomen.

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Líquido libre en abdomen y masa abdominal.

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Intestinos adheridos a la masa abdominal.

MASCARPONE_8

 

¿Qué hacemos siempre que detectamos líquido libre en alguna cavidad ( tórax o abdomen)?

La punción del líquido y su análisis aportan mucha información del proceso que lo ha podido originar.

La concentración de proteínas y la celularidad del líquido nos permiten clasificarlo entre un trasudado, trasudado rico en proteínas, exudado o quilo.

Una vez clasificado podemos reducir mucho más las causas de su origen.

En el caso de Mascarpone el análisis del líquido se clasificó como un exudado y las principales causas eran: infección bacteriana, infección fúngica, infección parasitaria, infección vírica o neoplasia.

Con el cuadro de Mascarpone y la presencia ecográfica de una masa abdominal nos hicieron sospechar de una neoplasia.

La ecografista dijo que la masa afectaba al mesenterio ( tejido conectivo que envuelve los órganos abdominales) y que los intestinos estaban infiltrados y adheridos a la masa la cual cosa hacia imposible una posible extirpación quirúrgica.

Planteamos el problema a sus propietarios y solo teníamos dos opciones:

– realizar una laparotomía exploratoria y toma de muestra del tumor para clasificarlo y, en caso de poder reponder a una quimioterapia, intentar reducir su tamaño y extirparlo. La cirugía pero tenía mucho riesgo debido al estado de Mascarpone.

– eutanasiar a Mascarpone debido a su mal pronóstico.

Valoramos el caso, el estado de Mascarpone ( estaba muy deshidratada, pálida, ictérica…), su edad, el pronóstico, la simptomatología clínica y se decidió la eutanasia de Mascarpone.

En situaciones como esta muchas veces la decisión es muy difícil para el propietario.  Como veterinarios siempre queremos llegar a saber qué tiene el animal pero muchas veces su estado, su mal pronóstico nos impiden llegar hasta el final. Nosotros nunca tiramos la toalla y siempre queremos intentar lo máximo pero hay casos que, por ética, debemos parar y ayudar a los propietarios a escoger la mejor opción.

Iris Pérez.

La evolución de la IBD de Rosita

18 May

Hola a todos! Hoy os quiero poner al día del diagnóstico y la evolución de Rosita.

Rosita era una gata a la que le realizamos una laparotomía exploratoria porque perdía peso y comía mucho y se le palpo una masa abdominal.

Como ya os dije el día que le hicimos la laparotomía exploratoria a Rosita vimos que la masa era un ganglio linfático mestentérico.

Tomamos muestras de hígado, intestino delgado, intestino grueso, ganglio linfático y páncreas y el resultado histopatológico nos dijo que tenía una enteritis linfoplasmocítica.

La enteritis linfoplasmocítica es una enfermedad inflamatoria intestinal que, por extrapolación con lo que ocurre en medicina humana, se cree que está producida por una respuesta inmunitaria exagerada a antígenos luminales, es decir, el sistema defensivo del cuerpo ataca exageradamente a componentes presentes en la dieta causando una inflamación en el intestino.

Estructura de los intestinos felinos. La IBD es una inflamación de la mucosa intestinal.
Imagen de: http://www.livingart.org.uk.

¿Cuales son los síntomas de esta enfermedad?

Los síntomas pueden ser muy variados pero los principales son vómitos y perdida de peso con buen apetito. La presencia de diarrea, conducta de pica, dolor abdominal también pueden aparecer.

Gato vomitando, signo típico de IBD.
Imagen de: http://www.forocoches.com.

¿Cómo se diagnostica?

Si por la sintomatologia clínica sospechamos de una IBD lo primero que hemos de hacer es un chequeo general completo con evaluación de los folatos y la cobalamina (pueden salir o no alterados) y hacer una ecografía abdominal para poder descartar otras enfermedades que cursen con síntomas parecidos. Si después de realizar todas estas pruebas sospechamos de esta enfermedad necesitamos tomar biopsias intestinales para confirmar el diagnóstico.

Imagen ecográfica de una asa intestinal engrosada, muy sugestivo de IBD.
Imagen de http://veterinarycalendar.dvm360.com/avhc/content/printContentPopup.jsp?id=563761.

Las biopsias se pueden tomar de 2 maneras:

– Mediante laparotomía exploratoria: nos permite coger muestras completas de intestino, estómago, páncreas, linfonodos, hígado…Requiere anestesia total del animal y una cicatriz posterior.

-Mediante endoscopia: se utiliza un fiborendoscopio que es un tubo flexible con una cámara que, una vez introducido vía oral o rectal (dependiendo de que tramo de intestino queramos ver) permite cojer muestras mediante unas pinzas. Requeire anestesia del animal pero es menos invasivo que la laparotomía exploratoria. La  desventaja es que solo podemos coger muestra de mucosa intestinal.

Endoscopio flexible.
Imagen de: http://medtempus.com/

¿Tiene tratamiento?

Sí, el tratamiento es crónico y requiere controles periódicos.

Se basa principalmente en:

– cambio de la proteína de la dieta para disminuir así los alergenos imtestinales que causan inflamación.

– terapia inmunosupresora: con corticoides o otros fármacos.

– control del sobrecrecimento de bacterias intestinales que pueden provocar déficits vitamínicos.

En el caso de Rosita hemos empezado un tratamiento con dieta específica y corticoides.

Solo lleva un mes con tratamiento y ha engordado 300 gramos. Está mucho más animada, come bien y el tamaño de los ganglios mesentéricos ha disminuido.

Iris Pérez.

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