Tag Archives: neumonía perro

Iris tiene mucha fiebre y respira mal: neumonía en el perro.

24 Abr

Hace unos días estaba a punto de salir de la clínica por la noche, cuando sonó el timbre.

Era el dueño de Iris, una perra Pastor Alemán de    años de dad. Les acompañaba su hija de corta edad.

Resulta que el día anterior Iris había tosido bastante, y al día siguiente, al volver de trabajar, su dueño la vió muy decaída. Tanto que decidió traernosla inmediatamente.

Hizo muy bien; a Iris le costaba incluso andar, y no podía subir sola a la mesa de exploración.

El estado de Iris era malo: débil,triste y sin fuerzas.

El estado de Iris era malo: débil,triste y sin fuerzas.

Me llamaron la atención varias cosas:

– Su estado de debilidad.

-Iris estaba caliente, muy caliente. El hocico pero también otras partes del cuerpo.

– Iris respiraba con dificultad.

Le puse el termómetro y efectivamente, su temperatura corporal era muy elevada: 41.5ºC (la temperatura normal de un perro es de 38-39ºC). Esta fiebre, además de suprimir el hambre y debilitarla mucho, era peligrosa ya que era imprescindible evitar que pasara de 42ºC, ya que a más de 42ºC la elevada temperatura provoca lesiones celulares irreversibles.

Me preocupé por Iris pero me alegré de que la hubieran traído a tiempo: esperar al día siguiente hubiera podido ser fatal.

A continuación, y dado que Iris respiraba mal, hicimos una radiografía de tórax. Costaba un poco auscultarle el corazón, y la respiración era muy poco profunda.

La radiografía reveló que Iris padecía neumonía.

Zona de patrón alveolar en el tórax de Iris.

Zona de patrón alveolar en el tórax de Iris.

En la radiografía, existía un área con un patrón pulmonar alveolar, la principal alteración, y también un patrón bronquial.

Las neumonías más frecuentes son las bacterianas; las bacterias no se instalan por casualidad, sino que vienen a sumarse a un problema inicial, ya sea vírico (Tos de las perreras) o por aspiración de una espiga, o alergia que afecta al  pulmón.

La tos es un síntoma importante, pero no siempre está presente.

El paciente con neumonía puede presentarse en distintas situaciones:

  • Estable: es decir, come bien y está activo a pesar de la tos. Estos pacientes pueden a menudo tratarse en casa.
  • Inestable: con poco apetito, inactivo.
  • Crítico: incapaz de introducir suficiente oxígeno en sus pulmones. Necesita oxígenoterapia y vigilancia las 24 horas.

¿Qué podemos hacer?

Utilidad de un antiinflamatorio no esteroideo:

Administré inmediatamente a Iris una inyección de Metacam (meloxicam) que tiene un efecto antipirético (baja la fiebre) muy rápido. Bajar la temperatura era primordial.

Utilidad de la fluidoterapia:

Las personas con secreciones bronquiales y pulmonares tomamos mucolíticos; sustancias  a base de N-acetilcisteína que actúan como fluidificantes del moco y favorecen entonces  su salida.

Estas sustancias son ineficaces en los perros. El mejor fluidificante del moco en un perro es administrar suero intravenoso. Es sorprendente la mejoría que produce, en pocas horas generalmente.

Además, la neumonía deshidrata al paciente y los fluidos lo rehidratan.

Utilidad de los antibióticos:

Los antibióticos los damos para matar las bacterias, pero ¿qué antibióticos debemos escoger?

Necesitamos antibióticos que penetren en el pus y el moco, cosa que sólo consiguen algunos de ellos. En el caso de Iris empleamos Azitromicina.

En casos graves (o idealmente) , podemos obtener muestras para cultivo y selección del antibiótico más apropiado llevando a cabo un lavado traqueal, que requiere anestesia ligera.

¿Cómo evolucionó Iris?

Al día siguiente, la fiebre había desaparecido e Iris estaba mucho más animada.

La expresión de Iris ha cambiado radicalment. La fiebre ha desaparecido.

La expresión de Iris ha cambiado radicalment. La fiebre ha desaparecido.

Sin embargo, estuvo todo el día tomando suero intravenoso para ayudar a eliminar el moco e hidratarse.

Por la tarde, se fue a casa y allí continúa el tratamiento con antibiótico (Azitromicina).

En casos como el de Iris, es conveniente efectuar radiografías de control para comprobar la remisión de las lesiones pulmonares.

Felicitar al dueño de Iris por decidir traerla aquella noche, fue muy importante su decisión de acudir ya que permitió solucionar el problema, cosa que tal vez no hubiera sido posible esperando al día siguiente.

Enhorabuena a los 2!

Espero que os sea útil, a la salud de vuestra mascota

David Prandi Chevalier

Aspirina y su problema pulmonar y hepático.

14 Sep

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Aspirina era una perrita “terapéutica” según su dueña, la Señora Pecci, ya que hace 15 años, cuando la adoptó, Aspirina ayudó  mucho a su dueña.

Digo” era una perrita” porqué el otro día la señora Pecci tuvo que tomar una difícil decisión: eutanasiar a Aspirina por sus problemas graves de salud.

Hace una semana Aspirina empezó a toser muchísimo. En un pricipio parecía un catarro vírico que afectaba solo a las vías respiratorias altas  pero en 1-2 días Aspirina empeoró drásticamente: empezó a tener mucha fiebre (40.5 de temperatura) y a respirar con dificultad, la tos se hizo más persistente.

Aspirina llegó a la clínica muy chafada y le realizamos un chequeo completo con radiografías de tórax i ecografía de abdomen.

A la radiografía de tórax observamos un patrón pulmonar alterado y la presencia de una bulla pulmonar. Las dos principales sospechas frente a estas alteraciones pulmonares eran dos: una neumonía bacteriana o una neoplasia.

Radiografa de tòrax normal para un perro de la edad de Aspirina.

En la parte craneal del tórax se observa como una “redonda”, esto es una bulla pulmonar.

Bulla pulmonar y patrón intersticial de Aspirina.

Una bulla  pulmonar es una lesión cavitaria pulmonar producida por una ruptura del alveolo, la zona del pulmón donde tiene lugar el intercambio gaseoso.  No es una lateración demasiado común en perro y puede ser congénia o adquirida, es decir, como consecuencia de otros problemas pulmonares.

Las bullas requieren una monitorización de su evolución e identificación de la causa subyacente y, en caso de rutura de ésta, requieren un tratamiento quirúrgico.

En el chequeo sanguíneo de Aspirina encontramos  una elevación muy marcada de las enzimas hepáticas y al realizar una ecografía abdominal para ver el hígado visualizamos una masa hepática de gran tamaño compatible con una neoplasia.

Aspirina, muy quieta mientras realizábamos la ecografía abdominal.

Imagen ecográfica de la masa hepática.

Realizamos una punción con aguja fina de la masa y realizamos una citología que mostraba alguna célula anormal. La única manera de saber exactamente qué tipo de tumor tenía Aspirina era realizando una biopsia hepática, cosa no planteable en ese momento por el grave estado en qué se encontraba.

Ingresamos a Aspirina con medicación para la fiebre, sueroterapia y antibioterapia de amplio aspectro para tratar una posible neumonía y, si había mejoría, realizar la biopsia hepática en unos días.

La evolución de Aspirina no fue buena, cada día estaba más débil y le costaba más respirar. Los antibióticos no funcionaban y nos planteamos si realmente la alteración pulmonar no podía estar relacionada con la masa en el hígado.

El estado de Aspirina no permitia la realización de más pruebas sin riesgos muy elevados para su vida y su dueña decidió que no quería hacer sufrir más a Aspirina y tomó la decisión.

Sé que es un caso muy triste, a veces no encontramos con casos en los que realizar pruebas agresivas para confirmar un diagnóstico o para llegar al diagnóstico definitivo no es posible debido al estado del animal. Como profesionales siempre queremos llegar al fondo de la questión y llegar hasta el diagnóstico final pero a veces se impone la ética y hemos de valorar el estado del animal, la sospecha clínica y pronóstico que tenemos, la edad del animal, el estado del propietario para decidir si vale la pena o no continuar.

Iris Pérez

A %d blogueros les gusta esto: