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Noa, una pastor aleman con pannus pigmentario.

5 Nov

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Hola! Todos conocéis a Noa, una pastor aleman que hace poco estuvo en la clínica por una mastitis.

Pues ahora, ya recuperada de la mastitis, Noa ha venido a visitarnos porqué su dueño le ha visto los ojos más rojos.

Hemos explorado a Noa y hemos detectado estas lesiones:

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Como podéis ver son lesiones que afectan al canto lateral de ambos ojos, afectan la córnea y son zonas vascularizadas y pigmentarias.

¿Qué  tiene Noa?

Noa tiene una queratitis superficial crónica o un pannus pigmentario o una queratitis del pastor aleman.

¿Qué es el pannus pigmentario o queratitis crónica superficial?

Es una enfermedad inmunomediada que afecta la córnea. Se caracteriza por una infiltración de vasos sanguíneos, tejido de granulación y pigmento en la córnea.

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Queratitis superficial con pigmentación de buena parte de la córnea. Imagen de visionveterinaria.wordpress.com.

Inmunomediado significa que es la reacción del propio sistema inmunológico quien causa la inflamación y las lesiones.

La córnea es la capa más externa del ojo y es transparente, si esta capa se vasculariza y pigmenta pierda la transparencia y por lo tanto hay alteraciones en la visión.

¿A qué animales suele afectar?

Afecta solo a perros, no se ha descrito la enfermedad en gatos.

Afecta a animales adultos y las razas grandes y sus cruces tienen más incidencia.

Hay una predisposición racial en el pastor aleman, el greyhound, el pastor belga, los teckels, los border collie, husky…

La radiación solar es un factor de riesgo. Hay una elevada incidencia en las regiones geográficas más altas (> 1500 m) y con intenso sol. Los animales que viven en zonas con alta radiación solar responden peor a los tratamientos que los animales que viven en menor altura o menor radiación solar.

¿Qué signos clínicos da?

Generalmente afecta a los dos ojos ( bilateral).

Suele aparecer una zona enrojecida, con pequeños vasos sanguíneos y áreas pigmentadas en la córnea.  Generalmente las lesiones empiezan en la zona lateral o ventrolateral de la córnea ( justo dónde observamos las lesiones a Noa).

Estas lesiones pueden progresar y afectar todo el ojo produciendo ceguera.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se basa en las características de las lesiones, la historia clínica y descartando causas de vascularización corneal como la queratoconjuntivitis seca o las  úlceras corneales.

Para descartar una queratoconjuntivitis seca o ojo seco podemos realizar un test de schirmer, una prueba sencilla y rápida que consiste en medir la cantidad de lagrima que produce cada ojo. Los valores normales del perro son de 16-17 mm/min aunque se considera normal Z 15 mm/min.

Test de Schirmer. Consiste en poner dos tiras de papel especial en el ojo y medir la cantidad de lágrima en un minuto.
Imagen de exspot.es.

 

Para detectar úlceras en la cornea aplicamos un tinte que se llama fluoresceína.  Este tinte, que es de color naranja, no se adhiere a la cornea sana, pero si hay alguna lesión en ella se adhiere y la lesión adquiere un color verde.

Colirio de fluoresceína.
Imagen de zl.elsevier.es.

¿Podemos prevenir esta enfermedad?

Más que prevenirla podemos intentar minimizar los factores de riesgo.

Una manera fácil de evitar la exposición a la radiación solar es evitar que el animal pase mucho rato al sol o salga al exterior durante las horas de más radiación solar.

En países con mucha radiación solar se pueden usar gafas de sol protectoras.

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Imagen de mascotasonlineblog.wordpress.com.

Otra manera de prevenirla es evitando cruzar los animales afectados ya que hay una predisposición genética y racial.

¿Cómo podemos tratar el pannus pigmentario?

El pannus pigmentario requiere un tratamiento inicial agresivo para poder parar el proceso inmunomediado. Una vez estabilizado podemos aplicar una terapia de mantenimiento.

Hemos de recordar que es una enfermedad inmunomediada y no tiene cura, los tratamientos seran de por vida.

El tratamiento agudo consiste en la administración de colirios con corticosteroides y ciclosporina A, un potente agente inmunosupresor. En algunos casos es necesaria la medicación oral con inmunospresores como la prednisona o incluso la azatioprina.

Una vez el proceso está controlada la medicación se mantendrá de por vida. La medicación crónica suele realizarse con ciclosporina A en colirio aplicado 1-2 veces al día.

En un inicio se realizaran controles cada 3-4 semanas y una vez estable podemos realizar controles cada 3-6 meses.

Noa ha iniciado el tratamiento con un colirio de cortisona y cicloporina A al 2% cada 12h. Lleva una semana con tratamiento y de momento la cosa no ha empeorado.

Iris Pérez.

Averiguamos porqué tiene Duna un ojo rojo.

27 Ago

Ayer acudió a nuestro centro la propietaria de Duna porque hace tiempo que ha notado que se le enrojece el ojo derecho. Le aplica suero para aliviarla, pero el enrojecimiento, con altibajos, continúa.

Duna

Duna

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El ojo derecho de Duna, enrojecido.

El ojo izquierdo de Duna, normal.

El ojo izquierdo de Duna, normal.

Es corriente que una situación de “ojo rojo” se atribuya a conjuntivitis, incluso en medicina humana. Yo personalmente halucino cuando veo por la tele un anuncio de un colirio para aliviar el ojo rojo en personas. Es un colirio que hace contraerse los vasos sanguineos superficiales, y así, milagrosamente, el ojo recupera su color normal. Pero sin que sepamos qué le pasa realmente al ojo, con lo cual si el proceso fuera grave estaríamos perdiendo un tiempo precioso…

El síndrome de “ojo rojo” puede deberse a numerosas causas, y para saber cuál de ellas lo provoca en un perro existe un protocolo sencillo y eficaz. Consiste en hacer una serie de pruebas, siempre en el mismo orden, sin saltarse ninguna de ellas.

En primer lugar, comprobaremos si el enrojecimiento se debe a sequedad del ojo; en efecto, cuando la producción de lágrimas es insuficiente, la sequedad de la córnea produce su irritación, incluso duele.

La secreción lagrimal se puede cuantificar mediante el Test de Schirmer: consiste en colocar una tira absorbente en el ángulo córnea-conjuntiva y valorar cuánto tramo de tira se humedece en 1 minuto. Siempre he pensado que debe ser molesto que te coloquen un cuerpo extraño así sobre el ojo, pero desde que me hicieron la prueba a mí mismo ví que, sorpresivamente, no duele.

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Paquete que contiene las tiras absorbentes para efectuar el test de Schirmer en perros y gatos.

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Tira test de Schirmer en el ojo derecho de Duna.

Tira test de Schirmer en el ojo derecho de Duna.

Secreción lagrimal

Ambas tiras de Schirmer se han humedecido en un tramo largo (más de 15 mm) lo cual indica que la secreción lagrimal de Duna es correcta.

Si la secreción lagrimal es normal, se humedecen más de 15 mm en 1 mn.

Si la secreción lagrimal es de 10 a 14 mm, hay insuficiente secreción pero el ojo lo tolera bastante bien.

Si la secreción lagrimal es de 5 a 10 mm, el ojo sufre, aparecen legañas espesas (por falta de su componente acuoso).

Si la secreción lagrimal es menor de 5 mm en 1 mn, la situación es grave: la córnea se seca (queratitis seca) y aparecen úlceras de córnea dolorosas y peligrosas, con peligro de perforación.

En el caso de Duna, no hay sequedad ocular como causa del enrojecimiento.

Pasamos entonces a la segunda prueba: el Test de la Fenilefrina.

Consiste en aplicar en cada ojo una gota de colirio a base de Fenilefrina. También hay que esperar 1 minuto y al cabo de este tiempo valoramos si la conjuntiva permanece enrojecida o el enrojecimiento ha desaparecido.

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Colirio de Feniefrina.

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Test de Fenilefrina en el ojo derecho de Duna.

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el ojo izquierdo de Duna se aclara mucho tras el colirio de Fenilefrina.

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Test Fenilefrina en el ojo derecho de Duna: este ojo, inicialmente rojo, se aclara mucho.
Ello indica que no hay inflamación en capas profundas del ojo.

En el caso de Duna, al cabo de 1 minuto el ojo derecho que estaba rojo recupera su aspecto normal: esto permite decir que NO hay inflamación en el interior del ojo (llamada uveitis). Es importante saber si el enrojecimiento es por conjuntivitis (externa) o por uveitis (interna). En caso de no desaparecer el enrojecimiento con fenilefrina, pueden haber inflamación dentro del ojo e incluso glaucoma (aumento de la presión intraocular).

En tercer lugar, aplicamos sobre cada ojo una gota de Fluoresceína: es el Test de la Fluoresceína.

Aplicamos una gota de Fenilefrina en cada ojo de Duna.

Aplicamos una gota de Fenilefrina en cada ojo de Duna.

El colirio adquiere un color verdoso y hemos de lavar con suero para ver si se adhiere o no a la córnea.

El colirio adquiere un color verdoso y hemos de lavar con suero para ver si se adhiere o no a la córnea.

La fluoresceína es un colorante, inicialmente naranja (cuando está en el frasco). Al contactar con el ojo se vuelve verde, y este colorante verde se adhiere a la córnea si ésta está ulcerada, es decir, si le falta alguna de sus capas.

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El ojo incialmente rojo de Duna, tras lavarlo con suero, no retiene el colorante llamado Fluoresceína: esto muestra que no hay lesión corneal importante.

En el caso de Duna, por suerte para ella, no hay lesión corneal y el colorante, tras lavar con suero fisiológico, es eliminado totalmente de la córnea. Las úlceras corneales son una causa frecuente de enrojecimiento ocular y de dolor, y si se profundizan hay un riesgo evidente de perforación de la córnea. También hay que tener en cuenta que el colorante se adhiere a la córnea si falta alguna de sus capas, pero que cuando sólo queda una capa (el endotelio, la más profunda), ya no se retiene colorante. Esto debe tenerlo en cuenta el veterinario.

El Test de Fluoresceína también nos sirve para comprobar si las lágrimas producidas en el ojo van a parar a la trufa del perro y la humedecen. En efecto, existen unos conductos lagrimales que van desde el ojo hasta el extremo de la nariz.

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El colorante Fluoresceína alcanza rápidámente el orificio nasal izquierdo pero no así el orificio nasal derecho: esto indica un mal drenaje lagrimal en el lado derecho.

En el caso de Duna, el orificio nasal izquierdo se tiñe de Fluoresceína y aparece verdoso, mientras que el orificio derecho no se tiñe, incluso esperando 10 minutos. Esto indica que Duna sufre un problema de mal drenaje lagrimal. 

Al no bajar correctamente las lágrimas por los lagrimales, se acumulan en el ojo y favorecen la infección. Duna padece una conjuntivitis por mal drenaje lagrimal, y es conveniente resolverlo porque esta infección puede tarde o temprano atacar la córnea y producir úlceras de córnea, dolorosas y que pueden llegar a perforarse, incluso en pocos días.

Otros puntos a verificar en caso de ojo rojo son:

– comprobar con el oftalmoscopio que no hay pestañas que crecen fuera de su lugar habitual y “rascan” la córnea.

– comprobar que no hay una posición anormal de los párpados.

– si el test de fenilefrina no aclara el ojo, medir la presión intraocular.

En definitiva, es conveniente saber que un “ojo rojo” puede ser un problema leve pero también un problema grave, y que unas sencillas pruebas nos permiten averiguarlo.

Espero que os sea útil,

David Prandi Chevalier

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