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Puça, una perra con un tumor mamario maligno.

17 Jun

Os presento a Puça, una yorkshire de 12 años con un tumor muy maligno en sus mamas.

Puça vino a visitarse hace varias semanas por presentar un abultamiento muy duro que afectaba a toda la cadena mamaria.

Cadena mamaria abultada.

Bulto en cadena mamaria.

Todos sabemos que los tumores de mama son frecuentes en la mujer, y la amenaza que representan, afectando a una de cada 8-9 mujeres.

Lo que muchos propietarios de perras desconocen es que la frecuencia es todavía más elevada en la perra, presentándose en 1 de cada 4 perras no esterilizadas. De este modo, los tumores mamarios son el tumor más frecuente en perras hembras.

En las perras, afecta típicamente a hembras de edad avanzada, entre los 10 y 12 años de edad.

Las perras tienen la suerte de que el 50% de sus tumores de mama son benignos. En las gatas, en cambio, el 90% o más son malignos.

Las células tumorales pueden pasar de las mamas a los ganglios y luego al pulmón, el cerebro, los huesos y el bazo (si el tumor es maligno).


Antes de decidir operar a Puça realizamos una radiografía de tórax para comprobar que el pulmón estuviera libre de tumor.

Es importante extirpar un nódulo mamario cuanto antes mejor: así tenemos posibilidades de extirparlo en su totalidad y de evitar que se disemine (metástasis).

Realizamos una radiografía de tórax a Puça estando el tórax limpio y realizamos también un chequeo preoperatorio, una analítica sanguínea completa que nos indica si el animal está en condiciones de eliminar bien los productos anestésicos.

En el caso de Puça optamos por extirpar toda la cadena mamaria afectada ya que el nódulo era muy grande e infiltraba gran parte del tejido mamario.

Zona mamaria con nódulo de gran tamaño.

Tras la cirugía, realizamos una biopsia del tejido extraído y el informe anatomopatólogico indicaba que el tumor de Puça era muy maligno: un adenocarcinoma tubular infiltrativo con afectación de ganglios linfáticos.

El pronóstico para este tipo de tumores es muy malo pero podemos plantear la extracción de la otra cadena mamaria ( hay riesgo de diseminación vía linfática) y plantear un tratamiento quimioterápico.

Los tratamientos quimioterápicos son generalmente muy bien tolerados por perros y gatos, y les permiten disfrutar de calidad de vida durante más tiempo. Además, el animal no sabe que tiene un problema y mientras se encuentre bien, no se plantea nada más.

En el caso de Puça hemos planteado un tratamiento con quimioterapia metronómica ( agentes quimioterápicos usados diariamente vía oral y a pequeñas dosis) a base de ciclofosfamida y piroxicam y hemos recomendado la extracción de la cadena mamaria en unas pocas semanas, una vez el tejido de la primera cirugía esté totalmente cicatrizado.

Los tumores de mama deben extirparse cuanto antes mejor para evitar las metástasis en caso de que sea maligno.

Una manera de prevenirlos es mediante  la esterilización  temprana.

El riesgo de tumores mamarios en perras esterilizadas antes del primer celo es prácticamente nulo (del 0.05 % comparado con una perra intacta).

Después del primer celo, el riesgo de tumores mamarios aumenta hasta el 8% comparado con una perra intacta.

Después del 2º celo, el riesgo aumenta hasta el 26% comparado con el de una perra intacta.

A partir de los 2.5 años, esterilizar ya no previene los tumores de mama.

Así que si tenéis cualquier duda al respeto, consultad con vuestro veterinario!

Iris Pérez.

 

Pseudogestación en la perra: el caso de Duna.

14 Dic

Esta es Duna, una Jack Russell de un año y medio.

Duna.

Duna tiene un problema, como podéis ver en la siguiente fotografía  sus mamas estan muy engrosadas, como inflamadas:

Glándulas mamarias hinchadas.

Duna, que es muy buena, mostrándonos sus mamas en la consulta.

¿Qué le pasa a Duna?

Unos 2 meses después del celo (cuando si la perra estuviera gestante le tocaría parir), las perras pueden presentar lo que se conoce como embarazo psicológico o pseudogestación.

Lo que ocurre es que los niveles de progesterona ( la hormona que se encarga de mantener una gestación) baja pasados dos meses del celo. Esto ocurre porqué las hormonas en la perra se comporten igual haya sido montada o no.

Esta bajada brusca de progesterona  provoca cambios de comportamiento(hacer nido, buscar juguetes y esconderlos al nido, anisedad…) y hace que la prolactina se active y las mamas pueden hincharse y fabricar leche.

Secreción de leche en el pezón de Duna.

Al apretar la glándula mamaria vemos la presencia de leche. Presionar la glándula no es buena idea ya que así estimulamos todavía más la producción de leche ya que nos comportamos como si fueramos un cachorro mamando.

¿Qué hemos de hacer?

Para poder cortar los cambios comportamentales y la producción de leche hemos de aplicar tratamiento.

El hecho de tener leche y no haber cachorros que la consuman puede provocar inflamaciones e infecciones en las mamas por el acúmulo de leche.

El tratamiento consiste en inhibidores de la prolactina via oral que se administran durante 6 días.

Inhibidores de la prolactina para el tratamiento de la pseudogestación.

¿Una perra siempre tiene pseudogestaciones después del celo?

No siempre hay pseudogestación pero si una perra tiene pseudogestación en un celo es probable que también las tenga en posteriores.

Lo mejor para evitar este problema es la esterilización.

Con la esterilización (extracción de ovarios y matriz) no tendremos celos, ni gestaciones, ni pseudogestaciones ni infecciones de matriz o piometras y además reduciremos el riesgo que nuestra perra padezca tumor de mama.

La frecuencia de tumores mamarios en la perra es de 1 de cada 4 perras no esterilizadas.

El 50%  de los tumores son malignos, pudiendo afectar a otros órganos (metastatizar) mientras que el 50% son benignos. La única manera de saberlo es mediante cirugía y biopsia de los nódulos.

La buena noticia es que la esterilización temprana previene el càncer de mama..

El riesgo de tumores mamarios en perras esterilizadas antes del primer celo es prácticamente nulo ( del 0.05% comparado con una perra intacta).

Después del primer celo, el riesgo de tumores mamarios aumenta hasta el 8% comparado con una perra intacta.

Después del 2º celo, el riesgo aumenta hasta el 26% comparado con el de una perra intacta.

A partir de los 2.5 años, esterilizar ya no previene los tumores de mama.

Así que ya sabéis, si no quereis hacer críar a vuestra perra esterilizarla es una iversión de salud futura!

Duna ya está con tratamiento y en unos días estará perfecta!

Iris Pérez.

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